El pacto entre JxCat y el PSC para que la socialista Núria Marín presida la Diputación de Barcelona ha tensionado al máximo la ya maltrechas costuras de la coalición independentista entre Junts y ERC. Tras un fin de semana de duras descalificaciones entre los socios de gobierno, el presidente adjunto de ERC, Pere Aragonés, ha protagonizado extraordinariamente la comparecencia posterior a la ejecutiva del partido para intentar reconducir la crisis, por lo menos en su versión pública, y lanzar una nueva oferta a los neoconvergentes: la presidencia de la Diputación a cambio de romper el pacto con el PSC.

Ha sido la reacción de ERC al reto lanzado poco antes por JxCat: una “agenda de reversión” que obligaría a romper una cuarentena de pactos locales que líderes de uno y otro partido a nivel local han protagonizado con el PSC en toda Cataluña para ganar a sus rivales independentistas en otras tantas alcaldías. “Es más fácil cerrar un acuerdo que revertir cincuenta” ha respondido Aragonés, elevando el número de alcaldías pactadas por JxCat con el PSC.

“Desde ERC entendemos la oleada de indignación por el anuncio del acuerdo entre PSC y JxCat en la Diputación de Barcelona, la tercera institución de Cataluña” ha argumentado Aragonés, quien ha anunciado que “desde el viernes tienen sobre la mesa una propuesta que incluye la presencia de JxCat en el gobierno de la Diputación”. “Y como esto no es una cuestión de sillas” ha añadido, “cuando las cosas están bloqueadas y nos podría mover la voluntad de vengaza miope, queremos actuar con la máxima generosidad y por eso ponemos sobre la mesa de negociación la presidencia” de la entidad provincial.

Aragonés no ha aclarado si esa oferta es por todo el mandato, y ha reconocido que la propuesta no incluye el pacto de los Comunes, que a la postre se demostrarán imprescindibles para inclinar la balanza hacia uno u otro acuerdo. Pero sí ha insistido en que no se puede comparar el gobierno de la Diputación, con las implicaciones que tiene su presupuesto de casi 1.000 millones de euros, o la participación de las diputaciones “en la hacienda propia de Cataluña”, con los pactos en ayuntamientos como Sant Cugat “o Cervara” dos ejemplos de ciudades en las que Jxcat y ERC se han arrebatado respectivamente la alcaldía con apoyo del PSC.

JxCat pide romperlo todo

El dirigente de ERC ha rechazado, en todo caso, la “agenda de reversión” planeada apenas una hora antes por Elsa Artadi para romper todos los pactos locales en los que Junts o ERC han cerrado gobiernos con fuerzas no independentistas, singularmente el PSC, impidiendo el acceso a la alcaldía o la presidencia de consejos comarcales al partido independentista más votado.

Es la respuesta de los neoconvergentes a las denuncias lanzadas en los últimos dos días por Esquerra, después de que Junts y PSC anunciaran el viernes el acuerdo cerrado en ambos partidos para compartir el gobierno de la Diputación de Barcelona, con presidencia socialista en detrimento de ERC. Socialistas y republicanos empataron a 16 diputados en la Diputación de Barcelona, aunque el PSC es el partido más votado.

Tras perder el Ayuntamiento de Barcelona por el pacto de comunes y socialistas, la Diputación era objetivo prioritario para los republicanos, que esperaban ejemplificar así su avance en la región metropolitana. Y el pacto de JxCat con el PSC ha derivado en descalificaciones y duras amenazas desde ERC, especialmente por parte de su presidente en el Parlament, Sergi Sabrià. Desde el PDeCat, sin embargo, recuerdan que Esquerra ha traicionado la unidad independentista en tres 27 municipios, tres de ellos prioritarios para ellos, mientras el caso inverso se ha dado en siete ocasiones.

“La propuesta de Jxcat es fácil”, ha destacado hoy una Elsa Artadi visiblemente molesta con sus socios de gobierno. Artadi ha ratificado lo que  ayer adelantó el conseller de Territorio y dirigente del PDeCat, Damià Calvet, una “agenda de reversión” para romper los pactos que han impedido goberarnar a partidos independentistas allí donde eran la fuerza más votada. “Es más necesaria que nunca, la gente no entiende nada, necesitamos unidad en el espacio independentista” ha apuntado la dirigente próxima a Carles Puigemont.

Artadi ha asegurado además que, pese al cruce de descalificaciones escenificado este fin de semana, “extraoficilamente hemos hablado con Esquerra” y ha confiado en que los republicanos respondan a su propuesta.

Defensa del pacto en la Diputación

El número tres del PDeCat y responsable de política local de la formación Ferran Bel, ha defendido por su parte el acuerdo alcanzado por PDeCat y PSC en la Diputación de Barcelona, recordando que su partido ha dado prioridad a los pactos con ERC, pero en este caso los republicanos pretendían formar un gobierno de coalición con los comunes y que Junts le diera apoyo externo. “Teniendo en cuenta que nosotros tenemos siete diputados y los comunes cinco, era un poco extraño”.

Ahora, ha reconocido Bel, algunas fuentes apuntan a la posibilidad de un gobierno tripartito en esta institución, pero “nosotros no tenemos ninguna oferta oficial ni de ERC ni de los comunes en este sentido” ha advertido.

Preocupación en el PSC

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, no ha ocultado por su parte la preocupación de los socialistas ante esta nueva propuesta de JxCat. Iceta ha confiado en que JxCat cumpla el acuerdo pactado, y ha recordado que ellos tiene acuerdos con ERC “y hasta con la CUP, es bastante contradictorio que se digan que no podemos pactar”.