Vox quiere repetir el concurso de RTVE para elegir su consejo. Su objetivo es «despotilizar» la televisión pública e impregnarla de «filosofía patriótica». Y para lograrlo contempla, entre otras cosas, recuperar la publicidad, que desapareció en la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero.

«Queremos un consejo de TV que defienda un plan estratégico, con una filosofía patriótica», ha afirmado el diputado Manuel Mariscal. «Queremos la despolitización de los informativos, neutralizando las injerencias externas e internas. No se puede perseguir a profesionales para ordenarles directrices progres«. En este sentido, Mariscal ha hablado de «miedo» entre la plantilla.

Para lograrlo, preguntarán a la administradora única, Rosa María Mateos, «por qué se nos denomina de extrema derecha». Tambien «potenciar las delegaciones territoriales para vertebrar España», «fomentar la marca de RTVE», «renovar la plantilla para dejar de enchufar amigos», razón por la cual han exigido «los contratos firmados por Máxim Huerta y Gemma Nierga»; o impulsar el «canal internacional de noticias como herramienta útil», desde la cual reforzar el «hermanamiento con Hispanoamérica».

La propuesta más controvertida ha llegado al final: «Hay que explorar nuevas opciones de ingreso, como los patrocinios. Mariscal, acompañado por Macarena Olona, ha dicho a posteriori que sí contemplan la vuelta de la publicidad, que desapareció en 2009.

Nos han dicho que retirar la publicidad hizo que bajara la calidad»

Vox ha llegado a estas conclusiones «tras múltiples e intensísimas reuniones» con seis sindicatos (menos CCOO que se ha negado), «plataformas de trabajadores», «profesionales reconocidos de la casa», etcétera. Después ha concedido que solo uno de los seis sindicatos defiende el retorno de la publicidad. «Nos han dicho que retirar la publicidad hizo que bajara la calidad de la programación. Cuanta más audiencia, más calidad», ha señalado el dirigente.

Vox ha criticado la «contratación externa» y se ha referido insistentemente a la politización del ente. «Como la entrevista al terrorista Otegi, sobrepasando cualquier límite ético y deontológico». Sobre el rejuvenecimiento de la plantilla, el partido verde ha negado que la única solución sea un ERE y han hablado de un «plan de desvinculaciones».