La candidata a la presidencia de Navarra, María Chivite, ha arremetido contra quienes cuestionan la legitimidad de los apoyos que mañana le convertirán en presidenta de la Comunidad Foral. La aspirante del PSN ha asegurado que ante quienes anuncian un gran drama en el futuro de Navarra y España por el tripartito con el que gobernará y el apoyo externo de Bildu, les ha asegurado que su Ejecutivo «no traerá ninguna catástrofe ni pondrá nada en peligro». Ha defendido la pluralidad de Navarra y que el acuedo que respaldará al nuevo Gobierno simboliza, «el tiempo dar y quitará razones».

Chivite ha señalado que el acuerdo cerrado con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra, y que requerirá del apoyo de Bildu, «es de largo alcance» y se ha trabajado en los dos últimos meses «sin revisionismos ni reproches» para que fuera posible cerrarlo. Ha defendido la alianza que sustententará su Gobierno por ser un pacto entre diferentes que se ha logrado suscribir «sin rencor a pesar de lo que hemos tenido que escuchar y vivir». Chivite ha apuntado que el suyo será un Gobierno con un fuerte componente «ético y político» y que hará un fuerte esfuerzo en la busqueda de consensos «y ojalá unanimidades».

Ha confiado en que una vez pasado el tiempo «y todo vuelva a la normalidad» el entendimiento entre diferentes sea una realidad, «apelo a la altura de miras de todos». Se ha presentado como una mujer optimista que espera que «el sentido común se imponga» y venga acompañado los próximos años con «templanza».

Ha reconocido que el nuevo Ejecutivo puede generar desconfianza «y recelo» en una parte de la sociedad navarra a la que ha invitado a alejarse «del ruido» y leer «con espíritu crítico el programa».

En su intervención se ha referido a la historia de ETA «que acabó hace ocho años y medio» y ha fijado la condena de su actividad violenta como una premisa esencial, «debe hacerse con naturalidad la condena del terrorismo y el fascismo», ha señalado. Ha defendido la necesidad de exigir el «reconocimiento del daño causado» y profundizar en el apoyo a las víctimas. Ha defendido la necesaria «solidaridad» con las víctimas y trabajar para evitar cualquier acto que «les violente». También ha llamado a trabajar en un relato sobre los años de violencia vividos que sea capaz de «deslegitimarla».

En su intervención, de apenas una hora de duración, ha concluido comprometiéndose a gobernar «para todos los navarros» y a hacerlo con humildad pero también con «audacia y valentía» y con mucha «autoexigencia»: «Quiero tejer redes y no abrir brechas».

No será hasta esta tarde cuando los grupos de la oposición darán la réplica a la candidata del PSN. Será antes de que en torno a las 20.30 horas se proceda a la primera de las votaciones previstas- Será secreta y segùn los anunciado por las formaciones polìticas, Chivite no logrará la requerida mayoria absoluta. Mañana, a la misma hora, tendra lugar la segunda de las votaciones, en la que será suficiente logra más síes que noes para que María Chivite sea procalmada presidenta de la Comunidad Foral.

Al acto de investidura ha acudido la nueva portavoz  del PP en el Congreso, Cayetana Alvarez de Toledo, acompañada por la presidenta del PP en navarra, Ana Beltrán, -nueva secretaria de organización de los populares-. También ha estado presente la portavoz de Ciudadanos y lider en Cataluña, Lorena Roldán.

Además del voto afirmativo de su propia formación, Civite obtendrá hoy el respaldo de sus socios de Gobierno, los nueve diputados de Geroa Bai y los dos de Podemos, además de un voto favorable de Izquierda-Ezkerra. Por su parte los siete representantes de la izquierda abertzale, secundarán la opinión expresada por las bases, favorable a facilitar a abstención. Quedará por ver si Bildu se abstiene completamente o sólo lo hacen parte de los siete representantes del Parlamento.