Mi invitado de hoy apenas necesita presentación porque todos ustedes le conocen muy bien. Malagueño, de 33 años -insultantemente joven por lo tanto- tiene a pesar de ello un gran bagaje profesional a sus espaldas. Durante más de una década ha ejercido el periodismo político en Libertad Digital, distinguiéndose por sus agudas crónicas parlamentarias, de fina pluma y agudo análisis. En los últimos años, su rostro se ha convertido en archiconocido por sus apariciones en distintas tertulias televisivas, sobre todo en ‘La Sexta Noche’.

Considerado como uno de los periodistas mejor informados y con mayor número de ‘claves’ de actualidad, un buen día decidió ‘cambiar de lado de la trinchera’. Pablo Casado apostó por él… y nuestro invitado no pudo negarse. El explica, en nuestra amigable charla, en qué forma sucedió todo aquello. Diputado por Málaga, su tierra querida, y vicesecretario de Comunicación del PP, Montesinos no se deja llevar por el vértigo… ni por la soberbia. Sigue siendo el mismo joven afable y jovial que da los buenos días a sus compañeros del Congreso o de la redacción, aunque ahora lo haga como diputado.

Nos conocemos desde hace muchos años, compartiendo tertulias, de plató en plató. Su principal ventaja estriba en que posee un discurso fresco y alejado del corsé de argumentario de la mayoría de políticos. Su hándicap tal vez sea su ‘bisoñez’, en un mundo cruel y difícil, en el que vuelan los cuchillos, aunque Montesinos es un hombre dotado de una notable inteligencia emocional y sabrá salir indemne de las trampas’ que pueda encontrar a su paso.

Tengo el placer de ofrecerles hoy mi entrevista con Pablo Montesinos.

Pregunta.– No me acostumbro a verle como político, señor Montesinos, después de haber compartido tantas tertulias radiofónicas y televisivas con usted. ¿No se le hace raro a usted mismo, cuando tiene enfrente a sus antiguos compañeros y ahora es usted quien hace las declaraciones?

Respuesta.- Mucho. Y vaya por delante que os echo de menos, tanto a los compañeros de mesa de debate como a los periodistas con los que he pasado tantas campañas electorales y ruedas de prensa. Pero cuando uno cree en el proyecto y tiene claro, como yo lo tengo, que Pablo Casado sería un gran presidente de España, el paso a la política y las nuevas circunstancias se hacen más fáciles. Me reafirmo sin duda en mi decisión.

P.- ¿Ha podido disfrutar este verano de su amada Málaga? ¿Qué representa par usted Málaga y Andalucía?

R.- No todo lo que hubiera querido, pero he podido estar de ‘guardia’ en Málaga y ejercer como portavoz desde allí, lo que me ha permitido desconectar un poco, estar con familia y amigos e incluso echar unos bailes en la feria. Para mí Málaga es estar en casa. Es un orgullo ser diputado por mi tierra.

P.- Mantenemos esta conversación, usted y yo, pocos días después de que Isabel Díaz Ayuso haya tomado posesión de su cargo como nueva presidenta de la CAM. Esto es un éxito para un PP que obtuvo los peores resultados de su historia pero que podrá gobernar (al igual que en Andalucía) y un éxito también para el señor Casado, que se la jugó con estos dos candidatos, Ayuso y Almeida…

R.- Los procesos negociadores, en Madrid y otros territorios de España, han supuesto un espaldarazo al PP de Casado. Primero, hemos dejado clara nuestra capacidad de diálogo y negociación, mientras hablar hoy de Sánchez es hablar de bloqueo. Pero, principalmente, el PP ha logrado sacar adelante unos acuerdos que coinciden plenamente con sus principios, que se basan en la libertad y la bajada de impuestos. Madrid es la pista de rodaje del PP hacia Moncloa.

P.- ¡Cómo es la política! En ella, parece que lo importante no es ganar, sino gobernar… ¿no cree que debería hacerse alguna modificación legal para que gobernase el partido más votado? Muchos ciudadanos así lo demandan…

R.-El PP lo llevó al Pleno del Congreso de los Diputados, yo lo cubrí como periodista, pero los entonces partidos de la oposición tumbaron con sus votos dicha posibilidad. Y, a partir de ahí, las reglas de juego son las que son, y el PP ha sabido liderar una negociación manteniendo intactos sus pilares como partido y logrando unos acuerdos que, estamos seguros, benefician al conjunto de los ciudadanos.

P.- ¿Cree que el nuevo ejecutivo diseñado por la señora Díaz Ayuso será sólido y estable en el tiempo? Lo digo porque, a las dificultades propias de la fórmula de un gobierno de coalición (intentar que no haya dos ejecutivos en uno), puedan unirse algunas briznas de malestares personales como el de David Pérez, exalcalde de Alcorcón y ‘mano derecha’ de la presidencia que aspiraba tal vez a más altas responsabilidades, como hubieran podido ser la cartera de presidencia o una segunda vicepresidencia, paralela a la de Ignacio Aguado

R.- Sin duda, la responsabilidad es enorme y todos debemos estar a la altura de las circunstancias. Tal y como ha explicado la presidenta Ayuso, el Gobierno es sólo uno y el objetivo pasa por hacer realidad el proyecto acordado y expuesto a los ciudadanos, que va a traer una histórica bajada de impuestos entre otras muchas medidas. Y, para conseguirlo, hay que remar en la misma dirección. Los ciudadanos no entenderían otra cosa.

Si hay elecciones será un fracaso personal de Sánchez que ha sido incapaz de pactar con sus socios

P.- ¿Qué va a pasar en septiembre en la política española, señor Montesinos? ¿Habrá finalmente acuerdo entre PSOE y UP o iremos de nuevo a las urnas el 10 de noviembre?

R.- Es Sánchez quien tiene que responder a esta pregunta, y no es que esté dando muchas explicaciones. Yo aprovecho esta entrevista para pedirle que deje ya marear a los españoles. España no está para bromas. Que se ponga a negociar en serio con sus aliados naturales, o que reconozca que está en campaña y quiere elecciones. Basta de caretas y estrategias electorales.

P.- Si esas nuevas elecciones tuvieran lugar, ¿están ustedes convencidos de que algunos sondeos que vaticinan un posible triunfo del bloque de centro derecha pueden ser verosímiles?

R.- Partimos de una premisa, y es que si hay elecciones el único responsable será Sánchez, incapaz de pactar con sus socios en comunidades y ayuntamientos. Por mucha propaganda de Moncloa, será su fracaso personal. Nosotros estamos preparados para cualquier escenario, también el electoral. El PP de Casado está en pie, reconectando con todo el votante de centroderecha y al servicio de los españoles.

P.- Se dice, en cualquier caso, que el PSOE y el presidente en funciones tienen miedo -o reticencias- respecto a una nueva convocatoria; algo sabrán…

R.- Por eso le decía anteriormente que lo primero que tiene que hacer Sánchez es hablar claro a los españoles y explicar sus planes. A mi juicio, los ciudadanos empiezan a estar bastante cansados del espectáculo de la izquierda y la sucesión de filtraciones interesadas, comunicados cruzados y críticas a través de los medios de comunicación.

P.- ¿Por qué esta incapacidad de los políticos españoles para pactar, para llegar acuerdos? Se lo pregunta un italiano, acostumbrado a ver en su país más de 60 gobiernos en siete décadas…

R.- Incapacidad de la izquierda, ya que el PP sí ha demostrado que sabe liderar una negociación y llegar a acuerdos. Incluso en los momentos más delicados el PP ha sabido ejercer de pegamento del centro derecha y pactar a un lado y a otro. Hoy, por esa capacidad de acuerdo, en Andalucía se bajan impuestos y se reducen las listas de espera en página sanitaria.

P.- ¿No cree que los votantes están hartos? ¿No temen que los ciudadanos le vuelvan la espalda a su clase política?

R.- Soy de los que piensa que los españoles prefieren a políticos serios, con sentido de Estado. Y, partiendo de la base de que siempre hay que hacer autocrítica y se pueden mejorar cosas, creo que el PP se está manteniendo en su sitio, ejerciendo una oposición firme y coherente, pero también ofreciendo acuerdos del Estado y leal a las instituciones. Frente al espectáculo de la izquierda, el PP esta donde tiene que estar.

P.- ¿Conseguiremos rebajar, todos, políticos y ciudadanos, algún día, el nivel de crispación que se vive en la sociedad española?

R.-Desde luego, yo lo voy a intentar. España necesita de grandes pactos de Estado sobre los principales asuntos del país. Política con mayúsculas ante retos tan importantes como el desafío independentista, pero también sobre pensiones o en materia de agua. Casado no se va a cansar de tender la mano.

P.-¿Qué opina de la reciente crisis de los migrantes recogidos por el OPEN ARMS? ¿Cómo ha visto la gestión que ha hecho de la misma el presidente español Pedro Sánchez?

R.- Para empezar, es indignante que Sánchez no compareciera en rueda de prensa para exponer la posición gubernamental. El PP ha solicitado que vaya al Congreso y dé la cara, y también hemos registrado una batería de preguntas para que el Ejecutivo, de una vez por todas, aclare la posición de España en materia migratoria. Sánchez pudo hacerlo bien con el Open Arms y coordinar la respuesta con la UE e ir de la mano del PP, que ofreció su colaboración al entender que esta es una cuestión de Estado. Pero optó por la improvisación y los bandazos.

Los populismos proponen recetas sencillas y demagógicas a asuntos complejos. Se puede luchar contra ellos con políticas serias

P.- La ultraderecha española, coincidiendo con Salvini, cree que la ONG Proactiva del señor Camps es prácticamente copartícipe del tráfico de seres humanos… supongo que ustedes no están de acuerdo.

R.- Desde el PP tenemos claro que las normas están para cumplirse, que todos debemos trabajar en el marco de la legalidad y el estado de derecho, pero a partir de ahí nuestra posición es que el Gobierno dé explicaciones, deje los bandazos y fije con la UE y buscando el consenso con el PP una posición coherente y seria en materia de inmigración.

P.- ¿Cómo ve la situación política en Italia, con la dimisión del primer ministro Conte, el ansia de poder de Matteo Salvini y la sombra de unas elecciones anticipadas?

R.- La inestabilidad no sienta bien a España, y tampoco a Italia. Italia es clave para la Unión Europea, y si Italia es sinónimo de certidumbre y confianza, nos vendrá bien a todos.

P.- Defíname populismos…

R.- Proponer recetas sencillas, y demagógicas, a asuntos complejos.

P.- ¿Cómo podemos luchar contra ellos? Parece que se están adueñando poco a poco de la escena europea… de EEUU ya ni le cuento.

R.- Con políticas serias y responsables y líderes políticos con sentido de Estado y que siempre defiendan el interés general, como Pablo Casado.

P.-Pero ustedes han aceptado sus votos en Andalucía y en Madrid. También el gobierno de su candidato ha dependido de ellos hasta el final…

R.-El PP ha negociado con formaciones constitucionalistas para alcanzar unos acuerdos de los que se siente orgulloso y que son beneficiosos para el conjunto de los ciudadanos. Gracias a esos pactos, por ejemplo, hoy hay más confianza empresarial en Andalucía, que crece más en términos económicos que la media del resto de España. E insisto en la bajada de impuestos y las medidas liberales de la Comunidad de Madrid.

P.-Usted es periodista, señor Montesinos; un buen periodista político… ¿cómo decidió dar el salto al otro lado de la barrera? 

R.-Porque entendí entonces, y hoy me reafirmo, que la sociedad civil se tiene que implicar en aquello en lo que cree. Por las circunstancias políticas y por el proyecto que encarna Pablo Casado, yo di ese paso, y le agradezco su apoyo y confianza.

P.- Algunos compañeros le han criticado…

R.- ¡Y están en su derecho! Hay que acostumbrarse a las críticas, y seguro que vendrán muchas más. Yo solo puedo decirle, con toda humildad, que voy intentar hacerlo lo mejor posible. Como diputado del PP por Málaga, y también al frente de la vicesecretaría de comunicación.

P.- ¿Un salto de este tipo puede ser reversible? Si un día usted se cansa de la política, ¿puede volver a su oficio anterior y ejercerlo de nuevo de una forma objetiva y rigurosa?

R.- Mi compromiso de presente y futuro es con el PP de Casado. Dicho esto, creo que todo periodista tiene perfecto derecho a pensar de determinada manera, a exponer sus opiniones políticas, y luego redactar una crónica política rigurosa. Pero le reitero: mi compromiso es con Casado.

P.- ¿Cuales son los valores clave de su vida y los que van a guiar su acción política?

R.- La libertad, sin dudarlo. El respeto.

P.- ¿Cuales son los políticos más inspiradores que ha conocido o que le han marcado como periodista y ahora como político?

R.-Parta de la base de que si yo hoy estoy en política es por Pablo Casado. Porque creo que sería una gran presidente de España. Echando la vista atrás, creo que tenemos mucho que agradecer a Adolfo Suárez y a todos aquellos políticos artífices de la Transición.

P.- Tolerancia, Diversidad, Libertad, Feminismo, Igualdad, valores que a menudo en los últimos meses han estado al centro del debate político. Como se posiciona Ud. y como ve el Partido Popular en relación a estos temas. 

R.- El PP siempre va a defender la libertad y la igualdad de todos los españoles. Y yo me siento muy cómodo en un partido que enarbola la bandera de la libertad.

P.- ¿Hay fracturas internas en el PP o se han sanado?

R.- El PP de Casado no es una secta. Hay debate interno, y eso es bueno. El presidente escucha a todos. Pero ese debate no significa que haya fractura. Al contrario. Hoy todo el PP está con Casado.

P.- ¿Qué sueños personales le quedan? Es usted aún muy joven pero ya ha llegado bastante lejos…

R.- Con que mi familia y amigos sigan bien y a mi lado, yo ya estoy feliz. En el plano político, espero ayudar a que Casado llegue a la Moncloa.