La Confederación Española de Policía (CEP) ha pedido a la dirección que conceda condecoraciones o felicitaciones a los agentes del Cuerpo que han participado en labores de auxilio a las personas afectadas por la gota fría registrada la pasada semana en varias provincias del Levante español y que ha causado importantes estragos en esa zona de la península.

En un escrito presentado este lunes, el sindicato pide a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía que recuerde a los jefes de las plantillas afectadas por las lluvias torrenciales la necesidad de «reconocer el trabajo» de los funcionarios con recompensas profesionales.

La petición se produce cuando la dirección del Cuerpo Nacional discute la concesión de medallas -pensionadas y sin recompensa económica- que otorgará con motivo de la festividad de los ángeles custodios (2 de octubre), patrón de la Policía.

La CEP recuerda que agentes fuera de servicio participaron en las labores de auxilio «con riesgo» para sus vidas

«El trabajo de los compañeros de las plantillas de esas provincias -jefaturas superiores, comisarías provinciales y locales y la unidad adscrita a la comunidad valenciana- ha sido digno de admiración, con casos en los que incluso se han personado, fuera de servicio, para incorporarse a servicios de auxilio que se han prolongado mucho más allá de la jornada laboral ordinaria, con riesgo para su integridad física y con el único objetivo de salvar vidas, ayudar en las evacuaciones, auxiliar a quienes necesitaran con urgencia la asistencia correspondiente o apoyar a otros servicios públicos (UME, Protección Civil», razona.

Como botón de muestra, la CEP subraya la «implicación» de la comisaría local de la Policía Nacional en Onteniente (Valencia), cuyos agentes participaron «en las horas más duras del temporal» en el desalojo de una zona del municipio colindante con el río Clariano. «Se desbordó y obligó a ir casa por casa, en condiciones difíciles, para evacuar a vecinos de avanzada edad», añade.

Recompensas profesionales

La Policía Nacional concede anualmente condecoraciones a sus agentes, algunas de las cuales conllevan un incremento vitalicio de la pensión. Las cruces al mérito policial con distintivos rojo o blanco fueron instauradas mediante la Ley de Condecoraciones Policiales, en vigor desde abril de 1964. Este reconocimiento venía a sustituir la medalla al mérito policial en su categoría de bronce, instituida -junto a las de oro y plata- en virtud de un decreto de 18 de junio de 1943 con la que se buscaba premiar «los servicios extraordinarios practicados en favor del orden, así como los trabajos o estudios de sobresaliente interés científico o de técnica profesional».

Para ser merecedor de la cruz al mérito policial con distintivo rojo, que conlleva una pensión vitalicia equivalente al 10 % del sueldo base, la norma establece que el funcionario a distinguir debe haber resultado herido en acto de servicio o con ocasión de él, sin menoscabo del honor, ni por imprudencia, impericia o accidente; haber participado en tres o más servicios en los que, mediando agresión de armas, concurran las circunstancias del apartado anterior aunque no resultara herido; realizar, en circunstancias de peligro para su persona, un hecho abnegado o que ponga de manifiesto un alto valor en el funcionario, u observar una conducta que, sin llenar plenamente las condiciones exigidas para la concesión de la medalla al mérito policial, merezca especial recompensa, en consideración a hechos distinguidos y extraordinarios en los que haya quedado patente un riesgo o peligro personal.

Sin embargo, son constantes las críticas de sindicatos policiales por el criterio que la Dirección General sigue a veces para reconocer a los funcionarios con estas medallas pensionadas, al estar más centrados en labores administrativas que en el desempeño de funciones en las que expongan su vida.