La Dirección General de la Policía ha decidido conceder una medalla honorífica al magistrado de la Audiencia Nacional que, entre otros procedimientos, ha instruido el procedimiento por la ‘caja B’ del PP: José de la Mata.

El Cuerpo que dirige Francisco Pardo Piqueras ha dado a conocer este lunes el listado de funcionarios policiales y personas ajenas a la institución que serán reconocidas con motivo de la festividad de los ángeles custodios (patrón del Cuerpo), que se celebra el próximo 2 de octubre.

Según ha podido confirmar El Independiente, uno de los tres beneficiarios con la cruz al mérito policial con distintivo rojo a título honorífico -sin acarrear pensión- es el juez De la Mata, al frente del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional y quien ha dirigido en los últimos años la instrucción de diversas causas sobre corrupción -como el caso Pujol, que continúa investigándose- y terrorismo. Las otras dos personas que han sido reconocidas con esta misma distinción son el teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Miguel Ángel Carballo, y el director central de la Policía de Fronteras francesa, Fernand Gontier.

José de la Mata es el magistrado que ha instruido la causa en la que se ha investigado cómo se sufragó el coste de la rehabilitación de la sede nacional del PP, situada en el número 13 de la madrileña calle Génova. A la espera de que se enjuicien los hechos, el juez cifró en 1.552.000 euros la cantidad que los populares pagaron por la reforma ejecutada en su sede nacional entre los años 2005 y 2010 «al margen de la facturación y contabilización oficial».

El juez De la Mata es uno de los tres beneficiarios de la cruz al mérito policial con distintivo rojo a título honorífico

Por esta causa se sentarán en el banquillo de los acusados el ex tesorero del PP Luis Bárcenas (en prisión tras ser condenado en el caso Gürtel); el ex gerente Cristóbal Páez; el arquitecto que dirigió las obras, Gonzalo Urquijo, su socia y una empleada.

El reconocimiento alcanza también a 323 personas que tampoco pertenecen al Cuerpo pero a los que se les distingue por la labor realizada en apoyo a la seguridad con una cruz al mérito policial con distintivo blanco (no pensionada tampoco). Se trata de jueces, fiscales, embajadores, directores de seguridad de empresas privadas, instituciones gremiales, catedráticos y profesores universitarios, médicos, forenses, escritores (caso de Lorenzo Silva), periodistas (como Francisco Lobatón, vinculado a la Fundación Europea para las Personas Desaparecidas), ejecutivos, policías y militares de otros países, entre otros.

También se reconoce con una medalla con distintivo blanco el trabajo de cuatro funcionarios de los Mossos d’Esquadra: un comisario, un inspector, un subinspector y el jefe de la unidad central de blanqueo de capitales de la división de la investigación criminal.

En el caso de los agentes del Cuerpo, la Policía Nacional ha aplicado un tijeretazo al número de medallas concedidas que acarrean pensión -las cruces al mérito policial con distintivo rojo, con un incremento vitalicio del 10 %- al pasarse de 152 el pasado año a tan sólo 60 en 2019. Ello supone una reducción de casi el 60 %.

Malestar en la escala superior

También llama la atención el hecho de que no se haya concedido una sola distinción de la modalidad pensionada a funcionarios en activo de la escala superior (comisario y comisario principal), en contra de lo que era habitual y generando el consiguiente malestar. Sin ir más lejos, de las 152 medallas pensionadas que se otorgaron en 2018, nueve tuvieron como destinatarios comisarios principales y siete a comisarios.

En esta escala, el Ministerio que dirige en funciones Fernando Grande-Marlaska tan sólo ha otorgado una medalla de plata -recompensada con un incremento vitalicio del 15 %- a un comisario principal ya jubilado: José García Losada, jefe central de Logística e Innovación en la etapa de Juan Ignacio Zoido como ministro. Sí se han otorgado cruces al mérito policial con distintivo blanco (sin aumento de pensión), concretamente una a un comisario principal y seis a comisarios.

Tijeretazo a las medallas que acarrean aumento de pensión: se reducen en un 60 % y no se concede ninguna a la escala superior

Este año, las 60 medallas rojas se desglosan de la siguiente forma: 24 son para policías, 10 para oficiales de policía, 11 para subinspectores, 13 para inspectores y dos para inspectores jefes.

La Policía Nacional concede anualmente condecoraciones a sus agentes, algunas de las cuales conllevan un incremento vitalicio de la pensión. Las cruces al mérito policial con distintivos rojo o blanco fueron instauradas mediante la Ley de Condecoraciones Policiales, en vigor desde abril de 1964. Este reconocimiento venía a sustituir la medalla al mérito policial en su categoría de bronce, instituida -junto a las de oro y plata- en virtud de un decreto de 18 de junio de 1943 con la que se buscaba premiar «los servicios extraordinarios practicados en favor del orden, así como los trabajos o estudios de sobresaliente interés científico o de técnica profesional».

Requisitos

Para ser merecedor de la cruz al mérito policial con distintivo rojo, que conlleva una pensión vitalicia equivalente al 10 % del sueldo base, la norma establece que el funcionario a distinguir debe haber resultado herido en acto de servicio o con ocasión de él, sin menoscabo del honor, ni por imprudencia, impericia o accidente; haber participado en tres o más servicios en los que, mediando agresión de armas, concurran las circunstancias del apartado anterior aunque no resultara herido; realizar, en circunstancias de peligro para su persona, un hecho abnegado o que ponga de manifiesto un alto valor en el funcionario, u observar una conducta que, sin llenar plenamente las condiciones exigidas para la concesión de la medalla al mérito policial, merezca especial recompensa, en consideración a hechos distinguidos y extraordinarios en los que haya quedado patente un riesgo o peligro personal.