Enrique Santiago es el secretario general del Partido Comunista de España, integrado en Podemos. También fue uno de los hombres clave en la negociación del proceso de paz en Colombia, donde asesoró a las FARC. Este verano, su nombre ha sido relevante porque fue incluido por Pablo Iglesias en el equipo que debía negociar el frustrado gobierno de coalición con el PSOE. Repetirá en las listas de Podemos el 10-N.

Santiago, diputado nacional, dice en una entrevista en Mongolia que, si mañana se dieran en España las mismas condiciones que en Rusia en 1917, iría «indudablemente» a Zarzuela a por el Rey, como los revolucionarios con el zar. No aclara, eso sí, si lo liquidaría: «Depende de cómo se pusiera».

El secretario general de los comunistas españoles se declara «leninista a mucha honra», por supuesto, aunque también admira a los referentes contemporáneos del movimiento. La Cuba de Fidel Castro y la Venezuela primero de Hugo Chávez y después de Nicolás Maduro.

«Cuba es el país con más esperanza de vida de América, más que Estados Unidos», dice sobre la dictadura cubana, y sobre Venezuela alaba que «es el país de América Latina que más elecciones ha celebrado en los últimos 20 años y las más escrutadas». Venera los cimientos de Chávez, pero también la deriva posterior de Nicolás Maduro: «Ha conseguido mantener un proceso revolucionario a pesar de un brutal acoso internacional».

Sobre las negociaciones con el PSOE en las que él mismo participó, analiza que la línea roja establecida por Podemos fue el «suicidio político», y defiende que «lo importante es preservar un proyecto de izquierdas con capacidad de incidir en la vida política de este país». De Errejón, claro, no tiene buena opinión: algún día se unirá al PSOE.