El colapso del Mar Menor por contaminación masiva ha convencido al PSOE de la Región de Murcia a lanzarse a por el Gobierno regional, que lleva 24 años en manos del PP y con numerosos escándalos a sus espaldas, incluida la dimisión de un ex presidente autonómico por corrupción. Para ello, el líder socialista murciano Diego Conesa invita a la dirección nacional y regional de Ciudadanos a pactar una moción de censura de cara al 13 de diciembre, cuando se cumplen dos meses del desastre ambiental de la mayor albufera de agua salada en España.

La suma de PSOE y Ciudadanos alcanza la mayoría absoluta de 23 escaños en la Asamblea situada en la ciudad de Cartagena. El actual Ejecutivo está compuesto por PP y Ciudadanos con el apoyo exterior de Vox: el presidente es Fernando López Miras (PP) y la vicepresidenta Isabel Franco (Cs).

Tensión entre PP y Cs

La tensión entre ambos por el conflicto del Mar Menor se ha incrementado, hasta el punto de que Franco llegó a dirigir una carta a través de la prensa local al presidente López Miras el 13 de octubre: «Deberíais comenzar por asumir vuestra responsabilidad si queremos empezar bien». El 18 de octubre la cosa subió de tono, cuando el diputado naranja Juan José Molina advirtió a los populares: «Somos sus socios pero no sus cómplices».

Conesa ha dicho basta. En declaraciones a El Independiente, el secretario general del PSOE de la Región de Murcia asegura que «se ha dado un hecho muy grave en el Mar Menor además del desastre ambiental: ha habido una declaración de incapacidad por parte del presidente, que pidió auxilio al Gobierno nacional cuando él tiene las competencias ambientales y reconoció ser incapaz de encarar la situación». «Prometió que su partido iba a hacer lo que no ha hecho hasta la fecha», declara Conesa con evidente enfado.

«Declaración de incapacidad»

«Le dijimos que si en dos meses no impulsaba las medidas valientes que él mismo había prometido en los dos últimos años y medio, el sentido de la responsabilidad nos llevaría a plantear la moción. Pues bien, nos han tumbado una propuesta de ley de protección integral del Mar Menor en la Asamblea y no hay ni rastro del plan especial de inversiones apalabrado», señala el dirigente.

Para el PSOE, la única apuesta por la estabilidad autonómica es la mayoría que aportan PSOE y Ciudadanos, hundido tras las elecciones generales del pasado 10 de noviembre. Conesa reconoce que hay un «colapso político» al que se suma el auge de Vox en los comicios legislativos, un partido que niega el cambio climático. «Antes del final de noviembre el PP tiene que presentar un borrador de presupuestos y antes del 13 de diciembre tienen que presentar un plan valiente.

«Sigo con mi hoja de ruta»

Los socialistas invitan a una «reflexión» a Ciudadanos para «regenerar y romper las dinámicas regionales». «Yo sigo con mi hoja de ruta», afirma Conesa. Estratégicamente, la moción de censura puede interesar a los naranjas: por las desastrosas consecuencias electorales que ha tenido su alianza con el PP con el apoyo exterior de Vox y porque a partir de enero López Miras tendrá la capacidad de convocar elecciones de nuevo; en ese caso, la tendencia a la baja es clara para Ciudadanos.

Desde el partido evitan pronunciarse aún al respecto, y achacan a la crisis interna que ha dejado la debacle electoral y la dimisión de Albert Rivera para evitar «tomar decisiones» sobre una moción de censura «que aún no está registrada en la Asamblea», afirman fuentes oficiales. Con todo, una decisión de este calado tendría que tomarse «al compás de Madrid», donde la Ejecutiva está disuelta y donde están a la espera de la reunión el Consejo General para que nombre a una gestora, lo que hace aún más complicado «un levantamiento de tal calibre» em el corto plazo.

Apoyar la moción de censura planteada por el PSOE implicaría un golpe a la línea marcada por el dimitido Albert Rivera y por su ahora descompuesto búnker privado, que instó a enmarcar las negociaciones territoriales con el PP como socio preferente. Pero el levantamiento expreso del veto a Sánchez del ex presidente de Ciudadanos podría tener su extensión territorial, aunque desde el partido instan a «esperar» a que se configure la nueva Ejecutiva, que marcará necesariamente la dirección del partido.