La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha acordado este martes abrir causa a la diputada de JxCat en el Congreso Laura Borràs por las presuntas irregularidades en 18 contratos de la Institución de las Letras Catalanas (ILC), que fueron adjudicados a su «amigo» Isaías Herrero.

El asunto se estaba instruyendo en Cataluña antes de que Borràs alcanzara la condición de aforada por delitos de falsedad documental, fraude, prevaricación y malversación de caudales públicos.

El alto tribunal resuelve de acuerdo con la Fiscalía, que hace dos semanas emitió informe en el que apreciaba claros indicios de que, entre los años 2013 y 2017, Borràs «abusó» de su condición de directora de la ILC para adjudicar «directa o indirectamente de manera arbitraria de todos los contratos de programación informática», cuyo importe total es de 259.283 euros sin IVA, a favor de Herrero.

Considera que «en una valoración que necesariamente ha de ser muy provisional», los hechos descritos en la exposición razonada podrían ser delictivos y le imputa estos cuatro delitos, además de extender competencia al empresario Herrero.

La acusación

Según el escrito del Ministerio Público que firmó el fiscal Javier Zaragoza, de la investigación en el juzgado catalán «resulta indiciariamente acreditado que entre los años 2013 a 2017 hubo un fraccionamiento de los contratos de programación informática aprobados y asignados por la Institución de las Letras Catalanas (ILC) a favor del investigado Isaías Herrero Florensa quien, utilizando distintas las sociedades o a través del también investigado Andreu Pujol Martin y de su empresa APMG&CE SL, habría facturado servicios recurrentes de programación informática efectivamente prestados por él mismo, reflejando en las facturas conceptos y/o importes totalmente inventados». Según el Ministerio fiscal, con dicho procedimiento de contratación se pretendía «ocultar que al efectivo prestador de todos ellos era Isaías Herrero Florensa», saltándose la Ley de Contratos del Sector Público.

Para conseguir ese fraccionamiento de contratos no permitido, el investigado «aportó a cada uno de los irregulares procedimientos de adjudicación tres presupuestos de los cuales dos, como mínimo, eran falsos o simulados».

Según la Fiscalía, en ese falso proceder «participó material y directamente» la entonces directora de la ILC Laura Borràs, quien «abusando de dicha función adjudicó directa o indirectamente de manera arbitraria todos los contratos de programación informática a Isaías Herrero, actuando de común acuerdo y de manera concertada con éste último para defraudar a dicha Institución, mediante el fraccionamiento ilegal de los mismos así como mediante la falsificación de presupuestos presentados en cada uno de los expedientes simulando la participación de terceras personas independientes, con la finalidad de beneficiar los intereses de aquél y causando con ello un claro perjuicio al erario público».