En paralelo a la celebración del pleno de investidura, miles de personas han acudido a las puertas del Congreso de los Diputados para protestar contra Sánchez y el acuerdo de Gobierno conseguido en concurso con Unidas Podemos y los nacionalistas catalanes de ERC. Bajo gritos de «viva España», «no se negocia con terroristas» o «España no se vende», ha avanzado por las calles madrileñas una manifestación en reivindicación y defensa de la unidad de España.

La manifestación, convocada para este sábado, iba a tener como escenario central de protesta la madrileña plaza de Colón, pero algunos de los manifestantes han decidido desviarse y arribar a las puertas de la Cámara Baja, donde se está desarrollando el pleno de investidura. «Por el futuro de la España unida. Por un Gobierno que vele por la Constitución y la unidad de España». Estos son los lemas de una concentración que no estaba reivindicada ni reconocida por ningún partido político, aunque finalmente han asistido tanto el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, como la vicealcaldesa, Begoña Villacís. Según datos de la Policía Nacional, unas 4.000 personas han acudido a la convocatoria.

Pese a carecer de carácter oficial, miles de personas han recorrido desde las 12:00 horas de la mañana la calle Goya para dirigirse a Colón, donde iba a tener lugar la lectura de manifiesto. La convocatoria se había movido a través de las redes sociales, y había sido organizada por un grupo de jóvenes de la sociedad civil, encabezada por un ingeniero de 27 años, Íñigo Fernández de Araoz. Aseguran no defender ni estar representados por ninguna fuerza política y su único móvil es «proteger el orden constitucional».

No ha acudido, al menos de manera oficial, ningún representante de Vox, que han convocado su particular concentración para protestar contra el incipiente Gobierno de izquierdas el próximo 12 de enero «frente a los ayuntamientos de toda España» bajo el lema de «España existe».


Aunque una marte de los manifestantes han terminado en la Carrera de San Jerónimo, la marcha tenía previsto finalizar en la emblemática plaza de Colón, escenario habitual para las performances electorales y convocatorias de Vox. Allí los organizadores han leído un manifiesto, en el que rechazan cualquier simbología política o el uso de la «violencia verbal, física o de cualquier otra índole».

Almeida y Villacís secundan una manifestación «espontánea»

En declaraciones a los medios, el alcalde de Madrid ha defendido que «quien pacta con los que quieren romper España, no merece ser presidente del Gobierno de España». «Yo creo que todos los madrileños y los españoles estamos muy preocupados por lo que está pasando en el Congreso», ha señalado Almeida.

En este sentido, ha apuntado que entre las razones, Pedro Sánchez es «incapaz de mencionar la Constitución y el Rey como objetivos prioritarios en la legislatura» cuando debería haberlo hecho para ser presidente del Gobierno de España.

Por su parte, Villacís ha calificado esta convocatoria de «completamente espontánea» y de «auténtica» y ha asegurado que ha acudido «como ciudadana y como española preocupada por el futuro de España». En este sentido, ha señalado que la legislatura nueva le preocupa porque no se sabe «cuáles son los peajes que ha prometido Sánchez».

En este sentido, ha recordado que Sánchez durante la campaña indicó «que no estaría cómodo con un gobierno con Podemos» y que «nunca iba a pactar con independentistas». Por eso, se ha cuestionado «por qué le tiene que salir gratis tanta mentira» y cómo se deben de sentir los votantes del PSOE que les votaron «pensando que no tendrían un gobierno con Podemos y pensando que no iban a apoyar a los independentistas».