Carles Puigdemont, Toni Comin y Marta Rovira tomarán hoy el relevo a Oriol Junqueras y los otros cinco ex consellers condenados por el 1-O que el pasado martes abandonaron los centros penitenciarios de Lledoners y Puig de les Bases para comparecer en el Parlament. Si el líder de Esquerra se convirtió la semana pasada en protagonista del día con su intervención ante la comisión parlamentaria de investigación sobre la aplicación del 155, Puigdemont aspira a hacer hoy lo propio.

Con la carrera abierta hacia las próximas elecciones autonómicas, JxCat y ERC saben que Puigdemont y Junqueras siguen siendo sus grandes bazas electorales. Imposible ceder un espacio de protagonismo a uno de ellos sin que después tenga compensación el otro. Por lo menos, allí donde las condiciones de su condena por sedición se lo permita a Junqueras.

Puigdemont intervendrá, eso sí, por videoconferencia, igual que Comin y Marta Rovira. Los dos primeros desde Bélgica, la republicana desde Suiza. Los tres explicarán su particular visión de la aplicación del 155 en Cataluña, y tendrán una hora y media para defender su salida a la crisis del 1-O, en este caso la huida para evitar la acción de la justicia. O para garantizar la «interlacionalización del conflicto» según defienden habitualmente Puigdemont y Comin.

La CUP calla a Gabriel

No será el caso de Anna Gabriel, dirigente destacada de la CUP en 2017, que huyó a Suiza al mismo tiempo que Rovira. Los antisistema han optado por otra ex diputada de la anterior legislatura, Mireia Boya, para que de su visión sobre la celebración del referéndum ilegal y la posterior declaración de independencia.

Mientras Marta Rovira ha conservado, e incrementado en los últimos tiempos, su poder e influencia Esquerra republicana desde Suiza, Gabriel ha quedado relegada de la primera línea del partido antisistema. La CUP tradicionalmente releva a todo el grupo parlamentario en cada convocatoria, para evitar la institucionalización de sus dirigentes. Pero mientras David Fernández, Albert Botrán o Eulalia Regüant mantienen protagonismo en ámbitos de la izquierda independentista, Gabriel ha perdido el papel jugado en 2017.

La comparecencia de los ex consellers condenados por el 1-O sirvió la semana pasada para firmar una breve tregua entre JxCat y ERC, enfrentados por la negativa de Roger Torrent a desobedecer la inhabilitación como diputado de Quim Torra. Pero de nada sirvieron las apelaciones a la unidad repetidas especialmente por Jordi Turull y Raül Romeva, puesto que la guerra civil independentista estalló de nuevo al día siguiente, con el anuncio de elecciones en diferido realizado por Torra.