El Partido Socialista ha evitado que salga adelante en el Congreso una reforma del Reglamento impulsada por el Partido Popular, pensada para limitar las formas de acatamiento de la Constitución a la que están obligados todos los diputados al inicio de sus mandatos. La reforma del PP pretendía que se aceptaran únicamente las fórmulas «Sí, lo juro» o «Sí, lo prometo», sin que a esas fórmulas le siga nada que las «vacíe, limite o condicione».

Los acatamientos ‘creativos’ en el Congreso han sido una constante durante los últimos años, ya desde la entrada de Podemos en el Congreso y especialmente por parte de los diputados independentistas. El portavoz del PP en este debate, Carlos Rojas García, ha defendido la necesidad de la propuesta por la «crisis de valores» que afecta también al Congreso, un argumento que después ha recogido Patxi López para confirmar que el PSOE se posicionará en contra de la medida.

López ha defendido que el asunto ya ha pasado por el Tribunal Constitucional, con sentencia desfavorable a las reclamaciones del PP, y ha subrayado que el PSOE no tiene ninguna intención de acometer esta reforma del Reglamento. Ha acusado al PP de querer provocar con ella una crisis de valores aún mayor, incidiendo en el argumento de la libertad de expresión, y atacando a la oposición por no protestar por este asunto cuando la presidenta de la Cámara era Ana Pastor.

El diputado socialista ha dicho, en una intervención muy aplaudida desde su bancada, que la intención del PP pasa por «estrechar» la libertad de los parlamentarios y de la sociedad en su conjunto, momento en el cual ha recibido un sonoro abucheo desde los escaños populares, que sí habían recibido previamente el apoyo de Ciudadanos y de Vox.

El resto de partidos de la Cámara han mostrado también su reticencia a la reforma y algunos, como los nacionalistas e independentistas vascos, han abogado directamente por eliminar la necesidad de acatar la Constitución para conseguir el acta de diputado en el Congreso.