Política

Marlaska, al mando de un contingente policial de más de 230.000 agentes para que se cumplan las medidas

El decreto del estado de alarma confiere al titular de Interior también el mando sobre Mossos, Ertzaintza, Policía Foral y policías locales / "Sería una sorpresa que se fijara un 155 para todo el país en materia de interior y salud", dice el Gobierno vasco

El ministro Grande-Marlaska y el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras.

El ministro Grande-Marlaska y el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras. M. INTERIOR

No sólo la Policía Nacional y la Guardia Civil. Los Mossos d’Esquadra, la Ertzaintza, la Policía Foral de Navarra y todos los cuerpos locales estarán también a las «órdenes directas» del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, mientras dure el estado de alarma a fin de que se se respeten las prohibiciones que se han establecido para intentar frenar la expansión del coronavirus.

Así se detalla en el decreto que el Consejo de Ministros, en sesión extraordinaria, aprobará este sábado para contener la propagación de la pandemia provocada por el Covid-19 y que no lleguen a colapsarse los centros hospitalarios. España cuenta ya con más de 5.800 casos diagnosticados.

«Los integrantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los Cuerpos de Policía de las Comunidades Autónomas y de las Corporaciones Locales quedarán bajo las órdenes directas del titular del Ministerio del Interior, a los efectos de este Real Decreto, en cuanto sea necesario para la protección de personas, bienes y lugares pudiendo imponerles servicios extraordinarios por su duración o por su naturaleza», detalla.

De esta forma, el titular de Interior -una de las autoridades competentes delegadas junto a Margarita Robles (Defensa), Salvador Illa (Sanidad) y José Luis Ábalos (Transportes), facultades a dictar resoluciones durante la vigencia del estado de alarma- ejercerá el mando sobre un contingente de más de 230.000 efectivos: 79.000 guardias civiles, 67.800 policías nacionales, 17.000 mossos, 7.200 ertzainas, 1.200 agentes de la Policía Foral de Navarra y unos 60.000 policías locales.

Para el «eficaz cumplimiento de las medidas» adoptadas, las autoridades podrán requerir la intervención del Ejército. Así se detalla en el artículo 15.3 de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional. Ese artículo dice textualmente: «Las Fuerzas Armadas, junto con las Instituciones del Estado y las Administraciones públicas, deben preservar la seguridad y bienestar de los ciudadanos en los supuestos de grave riesgo, catástrofe, calamidad u otras necesidades públicas, conforme a lo establecido en la legislación vigente».

El ministro del Interior será una de las autoridades delegadas junto a los titulares de Defensa, Transportes y Sanidad las dos próximas semanas

En su declaración institucional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dicho en la noche de este sábado que «el Ejército ya está preparado para ello».

El jefe del Ejecutivo, igualmente, ha precisado que los servicios de Protección Civil quedan bajo la «dependencia funcional» del ministro del Interior y que éste tendrá potestad durante las dos próximas semanas para cerrar carreteras y restringir la circulación de determinados vehículos por ellas.

En este escenario que se abre en España con la declaración del estado de alarma, con el precedente de la huelga de los controladores aéreos en 2010, los funcionarios policiales tendrán la obligación de presentarse cuando sean emplazados para ello -a excepción de los que se encuentren contagiados o en cuarentena por el coronavirus- y a desempeñar funciones distintas a las que ejercen habitualmente.

«Colaborar y no obstaculizar»

Cuando ya había trascendido oficiosamente el contenido del decreto que el Gobierno enviará al Boletín Oficial del Estado (BOE) para su publicación, el Ejecutivo vasco ha mostrado su malestar por el hecho de que el Estado pueda invadir competencias autonómicas. «Sería una sorpresa que el Gobierno fijara un 155 para todo el país en materia de interior y salud», ha dicho el portavoz Josu Erkoreka en declaraciones a Radio Euskadi, informa Mikel Segovia.

El Gobierno faculta de forma expresa a los agentes de la autoridad a «practicar las comprobaciones en las personas, bienes, vehículos, locales y establecimientos que sean necesarias» a fin de constatar e impedir, si fuera el caso, las actividades prohibidas.

El decreto insta a la ciudadanía a «colaborar y no obstaculizar la labor de los agentes» en el desarrollo de la labor que le ha encomendado. Las comunidades con cuerpos policiales propios, a través de las comisiones de seguimiento y coordinación, deberán establecer los mecanismos que sean necesarias para asegurar el cumplimiento de las medidas.

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