Política

El porcentaje de casos positivos cae 20 puntos en nueve días en el País Vasco

El incremento de test realizados revela que el pico de la infección se alcanzó el 23 de marzo con un porcentaje de positivos del 53% de los test realizados frente al 33% de ayer.

Es la noticia que desde hace semanas todo el país ansía escuchar, los responsables políticos quieren dar y los científicos continenen por prudencia y para no generar falsas expectativas. La esperanza es que el confinamiento en España activado desde el pasado 14 de marzo debe comenzar a dar resultados, así como las medidas de higiene y seguridad aplicadas. En Euskadi los responsables sanitarios han comenzado a asegurar que el impacto de la pandemia en una de las Comunidades Autónomas donde más fuerte ha golpeado -369 muertos y 6.338 infectados por coronavirus- ha comenzado a estabilizarse. La consejera de Salud, Nekande Murga, afirmó ayer que la curva de casos ha entrado en la «fase de meseta» previa a la de reducción. Hoy el director de Planificación Sanitaria, Mikel Sánchez, lo ha ratificado: «se empieza a estabilizar».

Desde el Ejecutivo vasco han insistido en el mensaje pese a ser la jornada con peores resultados: 44 nuevos fallecidos y 518 positivos más. Sin embargo, un análisis pormenorizado de los datos permite confirmar que efectivamente, la incidencia del Covid-19 en Euskadi es hoy notablemente inferior a la que lo era hace sólo nueve día. El mayor número de test PCR que se están llevando a cabo en la sanidad vasca permiten asegurar que la estabilización se mantiene.

El pico de casos, de acuerdo al número de test realizados, se alcanzó el pasado 23 dee marzo, cuando más de la mitad de los exámenes por coronavirus realizados dieron resultado positivo. En concreto, casi el 53% del total de las 587 pruebas llevadas a cabo. Ayer, 31 de marzo, la sanidad vasca realizó el mayor número de test en una jornada, un total de 1.532, con especial énfasis en los colectivos de mayor riesgo, como el personal sanitario y el sociosanitario, y el porcentaje de contagio cayó de modo calro, veinte puntos respecto al pico del 23 de marzo y se situó en el 33,1%. Ahora, sólo tres de cada diez casos sospechosos por coronavirus dan positivo en el País Vasco.

Veinte puntos menos

La curva de evolución en relación al número de pruebas realizadas creció de manera constante, con algún descenso puntual, desde comienzos de marzo. Lo hizo de modo intenso a partir del día 19 de marzo y los días posteriores. El 23 de marzo se alcanzó el 52,8% de casos positivos, el pico de la enfermedad hasta ahora.

La semana pasada más de la mitad de los test dieron positivo. Ayer sólo el 33%

Pero esa semana la esperanza de que el confinamiento comenzará a dar resultados se empezó a instalar entre los ténicos de la consejería, si bien la prudencia aconsejaba no asegurarlo aún en público y esperar a que se confirmara la evolucion. La curva de infectados por número de test comenzó a descender de forma paulatina día tras día: 50% el día 25, 49% al día siguiente, 44% el 27 de marzo y 42% un día después. El descenso más pronunciado se logró el pasado domingo díá 29, cuando la curva se situó en un 34% de positivos. Ayer bajó un punto más, al 33%.

Hasta ahora el País Vasco ha realizado cerca de 17.000 test para detectar el Covid-19, lo que le sitúa en un ratio de pruebas de 8 test por 1.000 habitantes. El acumulado desde el inico de los controles deja un porcentaje de contagio medio del 40%.

‘Dientes de sierra’

En la comparecencia diaria de los técnicos sanitarios han destacado que la tendencia se mantiene, pese a que no se descarta que se produzcan «dientes de sierra» con incrementos puntuales de porcentajes de infección pero que no deberían modificar el desarrollo del impacto de la epidemia que se da por estabilizada. La posibilidad de que las cifras absolutas puedan seguir creciendo, tanto la de infectados como la de fallecidos no se descarta, si bien se achaca a la evolución de infectados en jornadas anteriores y al incremento en el número de test realizados que está procurando la sanidad vasca.

Este cambio de tendencia se está percibiendo incluso ya en una menor presión en los hospitales vascos, que pese a ser aún elevada, se ha reducido de modo significativo. Una rebaja de la carga asistencial que es esecialmente constatable en uno de los centros médicos que con mayor fuerza ha sufrido el impacto de la epidemia, el Hospital de Txagorritxu, en Vitoria, y que se convirtió en uno de los focos de propagación del coronavirus.

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