Más de diez furgones de la Policía Nacional y decenas de agentes circulan desde antes de las ocho de la tarde por los alrededores de la calle Núñez de Balboa. La presencia policial es mucho más fuerte que en jornadas anteriores, cuando las protestas contra la gestión del Gobierno aprovechando la hora de los paseos generó imágenes de aglomeración en esta céntrica calle del Barrio de Salamanca.

Los policías recuerdan a los vecinos que no pueden permanecer parados y vigilan que, como en otras jornadas, no se invada también la calzada. «Nadie dice que no proteste, señora, pero muévase y mantenga la distancia de seguridad, por favor», le dice un agente a una vecina mientras otros vecinos protestan porque la prensa no mantenga esta misma distancia. Un helicóptero de la Policía Nacional también vigila la zona.

Varios centenares de personas se han congregado en la zona, la mayoría en movimiento, aunque algunos grupos han permanecido parados en la esquina con la calle Ramón de la Cruz sin hacer caso a las indicaciones de los agentes y gritando: «No nos callarán».

La concentración ha tenido momentos variopintos, entre el poco seguido cántico de «queremos fase 1» y un joven haciendo deporte con una camiseta del Ché Guevara.

Mientras que en días previos se habían visto, a lo sumo, varios coches patrulla, la dotación policial es hoy mucho más fuerte, después de que la delegación del Gobierno anunciase que prepararía un operativo para evitar quebrantamientos de las restricciones que impone el Estado de Alarma. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, aseguró a mediodía que la crítica era legítima, pero debía respetar en todo momento «las medidas de seguridad y prevención sanitaria».

Pasadas las ocho de la tarde, la imagen de la manifestación era un único hombre con un megáfono, rodeado de un gran número de periodistas. «Voy solo, que me vea todo el mundo. No tengo a nadie a dos metros. Voy con mi mascarilla y voy a cumplir la ley», gritaba para recibir algunos aplausos desde balcones, mientras pedía la dimisión del Gobierno y retaba a Sánchez «en las urnas».