Era cuestión de tiempo. Desde que el Institut de Nova Historia (INH) de Jordi Bilbeny inició su particular singladura para convencernos de que Cristóbal Colón, Miguel de Cervantes y hasta Erasmo de Rotterdam eran catalanes muchos confiaban que encontraran también su particular Numancia. Al fin lo han conseguido, en forma de tribu gala, como los irreductibles Astérix y Obélix de Renne Goscinny.

Aunque en este caso los galos-catalanes habrían optado por la emigración, ante la presión de otras tribus. Se trata, siempre según el INH, de los «catalauni» que serían los pobladores y fundadores no solo de la Cataluña actual, sin también de las Islas Británicas. No solo eso, además conquistaron Inglaterra

«Los antiguos catalanes o catalauni fueron uno de los pueblos fundadores de la Galia» asegura el texto que anuncia el nuevo «descubrimiento» pero también fueron unos de los primeros pobladores de las Islas Británicas. Así, la supuesta tribu británica de los «catuvellauni» era en realidad una rama del pueblo de los «catalauni o catalanes de la Galia», que se escindieron por la llegada de una tribu belga a su territorio, en el valle del Marne.

Ante la presión de los belgas, los catalanes «se habrían expandido al norte y el sur para establecer nuevas colonias» asegura el estudio. Fue entonces cuando llegaron a la península, «fundando la Cataluña actual». aunque lo que más celebra el INH es el descubrimiento de esa «segunda migración, tan desconocido e interesante» de los primeros «catalanes» a las Islas Británicas.

En «próximos artículos» prometen «analizar en profundidad qué se sabe de este pueblo antepasado de los catalanes y fundador de las Islas Británicas».

Conspiración histórica contra Cataluña

Se trata, en todo caso, de una teoría a medida del INH, cuyo objetivo central es «desenmascarar» la manipulación de la historia provocada por una conspiración mundial mantenida durante siglos para convencernos de que Cristóbal Colon, Miguel de Cervantes o William Shakespeare no eran catalanes, como aseguran ellos.

Fundado en 2009 con el solemne compromiso de desvelar esas manipulaciones, el INH ha contado tradicionalmente con el apoyo, económico y político, del independentismo catalán. De hecho, el actual conseller de Políticas Digitales, impulsor de la república digital y uno de los candidatos a suceder a Quim Torra, Jordi Puigneró, difundía en su juventud las teorías de Bilbeny.

Aunque su apoyo más polémico fue sin duda la inyección económica recibida desde sus inicios de TV3. La televisión pública catalana financió a los miembros del INH con 184.280 euros para emitir, entre 2003 y 2019, seis documentales sobre sus teorías conspirativas.

El Instituto se presenta como una «fundación de estudios e investigación sobre la tergiversación de la historia que Cataluña y los antiguos reinos de la corona catalano-aragonesa sufrieron -y sufren aún- por parte de la corona castellana, corona que se acabó apropiando del poder de la monarquía hispánica».