La vicesecretaria de Política Social del PP, Cuca Gamarra, ha recriminado al Gobierno de Pedro Sánchez que apruebe el ingreso mínimo vital sin coordinarse con las comunidades autónomas y ha recalcado que el futuro de los españoles tiene que pasar por crear puestos de trabajo y no por una renta mínima como única garantía de futuro, aunque ha calificado la prestación como «un ingreso necesario para las familias sin recursos».

Así se ha pronunciado después de que el Consejo de Ministros haya aprobado el ingreso mínimo vital, que pretende llegar a 850.000 hogares (un 16% de ellos monoparentales), de los cuales 100.000 la recibirán de oficio a finales de este mes de junio, y que oscilará entre los 462 y los 1.015 euros dependiendo de la composición del hogar.

‘Imitación’ de las medidas del PP

Eso sí, ha subrayado que es una «imitación» de las medidas que el PP ha aprobado y está gestionando en comunidades autónomas. Por eso, ha dicho que su formación ha echado de menos la «coordinación necesaria» con las autonomías a la hora de negociar y aprobar este ingreso que, «en muchos casos viene a suplir el que ya están recibiendo».

Dicho esto, ha defendido la propuesta de Casado de crear «una tarjeta social que englobe todas las ayudas de las administraciones locales, autonómicas y nacionales», incluida la renta mínima «por transparencia, por responsabilidad y para evitar las duplicidades que pueden impedir que los ingresos lleguen a todos aquellos que lo necesitan».

En este sentido, la responsable de Política Social del PP ha subrayado que están en un momento en que se necesita que los españoles «no piensen que su futuro es un ingreso mínimo vital» porque ese futuro «tiene que ser un puesto de trabajo».

Por eso, ha asegurado que hay que introducir y plantear medidas de apoyo a la industria que haga que tengan un futuro para todos los españoles, de forma que quien tenga empleo siga pensando en que lo va a tener, quien tenga reconocido un ERTE, «lo cobre», y quien «necesite un ingreso mínimo vital lo reciba». «Pero no que el único futuro que tengamos para España sea una renta mínima vital», ha concluido.