Como en las últimas ocasiones, el PSOE ha tumbado este martes la petición para celebrar una comisión de investigación contra el rey emérito en el Congreso de los Diputados, impulsada en este caso por Unidas Podemos y secundado por algunas de las fuerzas del bloque de investidura de Sánchez, como ERC o PNV.

La decisión de los socialistas de unir sus votos a los de PP y Vox en la Mesa del Congreso -Ciudadanos no tiene representación en el órgano- ha levantado un polvorín de críticas en el seno de la coalición gubernamental. Los de Iglesias se han reafirmado en que se trata de una decisión «equivocada» de parte del PSOE, según ha reafirmado en rueda de prensa el portavoz de la formación morada, Pablo Echenique, y ha censurado que «cada vez se aducen argumentos más débiles» para proteger al ex jefe del Estado.

El órdago velado de Echenique iba dirigido a la portavoz socialista, Adriana Lastra, quien ha ratificado este martes la decisión del Grupo Socialista escudándose en el artículo 66 de la Constitución, cuya lectura recomendaba a los de Iglesias. «No es competencia de las Cortes Generales el control a la Corona, a la Casa Real o al Rey emérito», defendía.

Por su parte, el diputado de la confluencia catalana de Podemos, Gerardo Pisarello, ha advertido que «muchos militantes y votantes del PSOE, republicanos y no republicanos no entenderán» la postura del PSOE en el asunto, porque a su juicio implica defender «la impunidad permanente» del rey emérito. «Es una afrenta a la gente que cumple con la lye, y no se resolverá con el retiro del ex-Rey a República Dominicana», censuraba.

La cuenta oficial de Podemos en Twitter ha refrendado el discurso de Pisarello, recalcando en este caso que «defender la inviolabilidad de un ex jefe de Estado equivale a propugnar la impunidad permanente».

Las críticas también han venido desde otros flancos de la formación morada, como de parte de la portavoz de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, quien ha censurado también a través de Twitter el «pacto de silencio ante la corrupción de las fuerzas del régimen», en las que ha incluido el PSOE. «Ninguna sorpresa», escribía.