Ni «equidistancias» ni «blanqueamiento». Con ese mensaje, las víctimas del terrorismo en España han protestado este sábado contra los homenajes a etarras y el aumento de la violencia callejera en Navarra y el País Vasco. El Congreso de los Diputados ha acogido esta mañana el tradicional acto para recordar a los asesinados por el terrorismo. Pero esta vez sin la presencia de varias asociaciones de víctimas, que no han acudido ante el «protagonismo» y «reconocimiento» del Gobierno a EH Bildu.

El homenaje llegaba con otra novedad. Durante los últimos años se ha celebrado en distintas salas del Congreso. Aunque esta vez se ha elegido el hemiciclo para que hacer más visible acto. Se trata de un homenaje que nació el 27 de junio de 2010, cuando el socialista José Bono, entonces presidente de la Cámara, lo estableció coincidiendo con el Día de las Víctimas del Terrorismo acordado a iniciativa de las asociaciones.

A la de este sábado, sin embargo, no han acudido ni el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) —que no ha asistido nunca— ni la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ni tampoco la Asociación Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo (APAVT) asistirán al acto.

La novedad ha estado en la ausencia de la AVT, que por vez primera se desmarca debido al «protagonismo político y reconocimiento» que el Gobierno da «a los herederos del brazo político de ETA», al citar el pacto de reformas legislativas relevantes o la nueva política penitenciaria con «41 acercamientos» de etarras al País Vasco. En su lugar, la AVT se ha concentrado en la Plaza de las Cortes y ha leído un manifiesto.

Al acto sí que han asistido representantes de las altas instituciones del Estado, portavoces y parlamentarios de ambas cámaras, pero como ya pasó en 2019 no ha estado Vox por considerarlo un acto «de agravio» a las víctimas ya que, a su juicio, «no pueden homenajear a las víctimas ni Bildu, que aplaude a los asesinos, ni los socios de Bildu: PSOE y Podemos». 

«El terrorismo no admite blanqueamiento»

A diferencia de años anteriores, la intervención desde la tribuna no la ha realizado Mari Mar Blanco. La presidenta de la Federación de Víctimas del Terrorismo no ha podido asistir por motivos personales. En su lugar, la vicepresidenta de FVT, Ángeles Pedraza, se ha encargado de alzar la voz en nombre de todas las víctimas del terrorismo.

Ante un hemiciclo más vacío de lo habitual por el aforo limitado ante el coronavirus, Pedraza ha criticado los «silencios cómplices e interesados» de algunos actores políticos con el terrorismo de ETA. También ha defendido a las asociaciones que no han acudido a al hemiciclo. Además ha lanzado un mensaje a aquellas personas que «siguen sin condenar asesinatos e intentan normalizar y desdibujar los crímenes, más preocupados por los presos que en las necesidades de las víctimas».

Pedraza ha mostrado su preocupación ante el aumento de los homenajes a etarras y de la violencia callejera en Navarra y el País Vasco. «El terrorismo no admite equidistancias, ambigüedades y mucho menos blanqueamiento», ha dicho. Por último, ha pedido a los políticos que «no reconozcan en la cámara a aquellos que siguen sin condenar el terrorismo».