Francia ha celebrado sus primeras elecciones en plena desescalada con señales clara de apatía en las urnas. La abstención, de un 59,5% de los 16,5 millones de electores convocados a votar, es histórica, según las estimaciones realizadas al cierre de los colegios. La participación es la peor jamás registrada desde el inicio de la V República, en 1958. El presidente Macron ha reconocido su «preocupación» por esta bajísima participación electoral.

En la primera vuelta, celebrada el 15 de marzo, cuando ya la situación sanitaria era grave, la abstención ya fue del 58,2%, mientras que en 2014 fue 20 puntos menor. Votaron entonces el 63,5%, los que ahora se han quedado en casa.

Macron defendió que había que mantener «la normalidad democrática» para celebrar esa primera vuelta, a pesar de que ya estaban en vigor restricciones como el cierre de los colegios. Media docena de alcaldes electos, edad avanzada, fallecieron por coronavirus, posiblemente contagiados en esa jornada.

En estas elecciones locales el partido del presidente Macron ha fracasado en su intento de arraigarse en el poder local, mientras que los socialistas, gracias a sus alianzas estratégicas con los ecologistas, la fuerza en ascenso, y los conservadores (Los Republicanos) vuelven a resurgir. El único que le ha dado una alegría es su primer ministro, Edouard Philippe, de quien se ha planteado desembarazarse, curiosamente.

Hidalgo gana la batalla de París

París queda en manos de Anne Hidalgo (San Fernando, Cádiz, 1959), quien se habría impuesto por un 48,7% frente a la ex ministra de Justicia Rachida Dati (Saint-Rémy, 1965), con un 34%. A pesar de su derrota, Dati se ha mostrado satisfecha por haber hecho posible que la derecha «vuelva a París».

Hidalgo ha basado su campaña en convertir París en una ciudad con una movilidad sostenible y desterrar los automóviles. Los Verdes han sido clave en su triunfo. «Vuestra confianza me compromete. Con vosotros, construiremos el París del mañana. ¡Viva los parisinos y parisinas, viva París!», ha dicho al confirmarse su victoria.

En la capital francesa, el presidente Macron cosecha una severa derrota al quedar su candidata, la ex ministra de Sanidad, Agnès Buzyn, tercera con un 16%, a gran distancia de Dati y de Hidalgo. Buzyn tuvo que sustituir a la primera opción de Macron, el ex portavoz del gobierno, que renunció al verse inmerso en un escándalo sexual. Ni siquiera será concejal.

Con esta victoria, Anne Hidalgo se perfila como una potencial contendiente de Macron en las presidenciales de 2022. Según el propio Macron confesó a algunos allegados su victoria hará posible su candidatura. Dicen en París que Anne Hidalgo es hoy en día a quien más teme el presidente.

El primer ministro, Edouard Philippe, se ha impuesto en Le Havre, justo cuando se rumorea sobre su salida del gobierno. Ha logrado un 58% de los votos. Su éxito quizá le ponga más fuera que dentro del gabinete. Su valoración en las encuestas está por encima de la que tiene ahora Macron. El presidente ha felicitado a su primer ministro, con quien se verá este lunes.

«Los resultados son claros en Le Havre y por eso quiero agradecer a los ciudadanos que han vuelto a confiar en mí… Asumimos este mandato con responsabilidad. Vamos a festejar esta victoria», ha declarado el primer ministro.

Perpiñán, la joya de la ultraderecha

En Perpiñán se ha impuesto a Los Republicanos el ultraderechista Louis Aliot , de 50 años, de familia alicantina por parte materna, con un 53%. Aliot, que fue pareja de Marine Le Pen, se ha presentado al frente de una plataforma, cercana a Ressemblement National. Es la primera vez que la ultraderecha gobernará una ciudad de más de 100.000 habitantes.

Europa Ecología Los Verdes son la fuerza que emerge con más fuerza en estas elecciones municipales con victorias en Lyon, Poitiers y Besançon, y probablemente en Lille, entre otras ciudades. De hecho, serán quienes tienen en su mano hacer alcaldesa a Hidalgo. Muy simbólica es la lucha por la ciudad de Lille, donde la histórica socialista Martine Aubry ha logrado la reelección por muy pocos votos frente a la ecologista Stéphane Baly.

En estas elecciones locales, celebradas con medidas de seguridad sanitaria como el uso de mascarillas, se han decidido, entre 157.000 candidatos, quiénes serán los regidores de casi 5.000 ayuntamientos.

De esta manera, estas primeras elecciones en la Francia aún en lucha con la pandemia del coronavirus se saldan con una apatía electoral enorme. Los ganadores claros son el primer ministro, Edouard Philippe, con un claro apoyo en Le Havre, y el ultraderechista Louis Aliot, vencedor en Perpiñán. Hidalgo sigue reinando en París, y los ecologistas se perfilan como un actor político de primer orden.