París tuvo su primera alcaldesa en 2014. La socialista Anne Hidalgo (San Fernando, 1959) rige los destinos de la Ciudad de la Luz y aspira a la reelección en la segunda vuelta de las elecciones municipales, que se celebran en Francia este domingo, tras ser pospuestas por la crisis del coronavirus. La primera vuelta se celebró, con una abstención histórica, el 15 de marzo.

Su principal rival es la conservadora Rachida Dati (Saint-Rémy, 1965), quien fuera ministra de Justicia con Nicolas Sarkozy. Las dos son hijas de inmigrantes, brillantes y carismáticas. París ama a las mujeres, y las mujeres aman a París, una ciudad que es un auténtico imán para todo aquel que la visita. Hidalgo y Dati sueñan con un París a su imagen y semejanza, una ciudad inteligente y bella.

En tiempos de tormenta es mejor tener al mando un capitán que sepa navegar», dice la alcaldesa socialista Anne Hidalgo

«En tiempos de tormenta es mejor tener al mando un capitán que sepa navegar». Anne Hidalgo se ve así, como esa experimentada marinera que sabe cómo conducir los destinos de París, su ciudad de adopción.

Anne, nieta de republicanos, nació en San Fernando de Cádiz, y allí regresaron sus padres en los 80, él electricista, ella costurera, republicanos, que emigraron a Lyon, donde se forjaron un nuevo destino. Ana María tenía dos años y pasó a ser Anne, y adquirió la nacionalidad francesa a los 14 años. Estudió Derecho y en los 80 logró plaza como funcionaria en el Ministerio de Trabajo.

Rachida Dati es la décima de los 11 hijos de una familia magrebí de confesión musulmana. Su madre es de origen argelino y su padre, marroquí. Se considera francesa por los cuatro costados. Creció en Saint-Jean, un barrio humilde de Chalon-sur-Saône, en la Borgoña, con un padre de moral muy estricta.

Con 14 años ya trabajaba en un supermercado y luego cuidó ancianos, pero su empeño y su inteligencia le llevó a la universidad, donde se graduó en Administración de Empresas y Derecho.

Anne Hidalgo tiene carné del Partido Socialista desde 1994. Formó parte de diversos gabinetes ministeriales entre 1997 y 2002. Empezó en 1997 trabajando por la ley de igualdad en el gabinete de Martine Aubry, uno de los iconos del Partido Socialista.

En una entrevista en la revista Marie Claire, Hidalgo recordaba cómo cuando fue electa por primera vez en 2001, recibió ataques muy frecuentes en el caso de las mujeres. «Decían: ‘No tiene peso político’. ‘No representa nada’. Lo peor fue un artículo de una periodista de Le Monde, que decía que sería faltar a la verdad no decir que era un gesto cosmético».

Antes de ser elegida como alcaldesa, fue durante años teniente de alcalde de Bertrand Delanöe en París. Desde 2001 trabajó en el Ayuntamiento de la capital francesa como concejal. Con Delanoë acabó mal cuando su antiguo jefe declaró su apoyo a La República En Marche del actual presidente, Emmanuel Macron, en 2017.

Como alcaldesa comenzó su mandato con los ataques yihadistas en el semanario satírico Charlie Hebdo y la cadena de atentados en la sala Bataclan y otros enclaves de París en 2015.

Las dos, en el foco mediático

En común tienen Hidalgo y Dati cómo han tenido que luchar por defender su vida privada de multitud de rumores sobre sus relaciones, algo que en Francia no suele suceder. El presidente Mitterrand mantuvo dos familias prácticamente toda su vida. Y conocidos eran los amoríos de Jacques Chirac o de Giscard D’Estaing.

A la revista Marie Claire confesaba Anne Hidalgo la complicada situación que se desencadenó en su familia cuando se difundió el rumor de su relación con el entonces dirigente socialista François Hollande, entonces pareja de Ségòlene Royal. Incluso se especuló con que su tercer hijo, el jovencísimo nadador Arthur Germain, era fruto de esa relación.

Recuerda cómo lo habló con su segundo marido, Jean-Marc Germain, quien fuera jefe de gabinete de Aubry, y con sus dos hijos mayores, Mathieu y Elsa, ahora en la treintena. Arthur lo descubrió con nueve años e incluso quería poner una demanda judicial.

Anne Hidalgo tiene ya dos nietos. Su hijo menor fue el francés más joven en cruzar a nado el Canal de la Mancha, hace tres años. Es ecologista, y Anne Hidalgo cada vez es más cercana a estos postulados. Una de sus metas es que pueda recorrerse París en 15 minutos y que sea una ciudad de paseantes y ciclistas.

Siempre ha tratado de preservar la privacidad familiar, a pesar de que tanto ella como su segundo marido son personajes públicos. «Es mi vida, no la suya. He de protegerlos. Estar expuesto es muy duro», dijo en L’interview sans filtres de Télé-Loisirs. «Mis hijos saben lo que significa lo que hago. Son muy lúcidos y saben de las dificultades de este universo. Son extraordinarios, muy directos, geniales».

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La carrera de Rachida Dati dio un giro de 180 grados al conocer a Nicolas Sarkozy en 2002. Cuando era ministro del Interior, coincidieron cuando ella trabajaba con la asistencia a penitenciarías y Sarkozy quedó impresionado. También se dio cuenta de la gran baza que jugaba al integrar en su equipo a una mujer de origen magrebí.

Cuando ganó la Presidencia en 2007, Sarkozy nombró a Rachida Dati ministra de Justicia. Estuvo en el puesto hasta 2009, cuando se presentó y ganó un puesto como eurodiputada.

En ese año estuvo en el foco mediático al dar a luz a una niña, Zohra, sin que se conociera en principio el nombre del padre. A Dati se le habían atribuido varias relaciones, incluso con el ex jefe de gobierno español José María Aznar. Finalmente, el empresario de hostelería Dominique de Dessseigne tuvo que reconocer su paternidad después de obligarle a una prueba de ADN en los tribunales. De Desseigne se negaba con el argumento de que Dati mantenía hasta ocho relaciones a la vez cuando salía con ella.

Su hermano Jamal Dati, ex traficante de drogas rehabilitado, escribió en su libro A la sombra de Rachida el impacto que esta exposición de la vida privada de ella causó en su padre. «Estábamos todos viendo la televisión en casa en octubre de 2008 cuando Rachida apareció junto al secretario de Deportes. Estaba embarazada y él dijo en broma que no era el padre. Rachida se rió. Mi padre enfureció. Tuvo que llamar 20 veces para que él contestara el teléfono. Estaba como loco y repetía: ‘No la quiero volver a ver'».

Jamal reconoce en el libro que Rachida siempre ha echado una mano a su familia. «En Navidad siempre había un sobre con efectivo para cada uno de nosotros. Siempre que he necesitado ayuda ha estado ahí».

Rachida Dati puso tierra de por medio cuando tuvo a Zohra y se refugió en el Parlamento Europeo. El 8 de julio de 2019 anunciaba en directo en la televisión francesa que iba a luchar por la Alcaldía de París.

¿Es conservador tener una ciudad limpia? No, es visionario. La crisis sanitaria lo ha demostrado», afirma Rachida Dati

«¿Es conservador tener una ciudad limpia? No, es visionario. La crisis sanitaria lo ha demostrado. ¿Es conservador tener una ciudad segura? No. Permitir a las mujeres circular libremente por todos los barrios de París sería un avance… Puedo cambiar la vida de los parisinos», ha dicho en el diario Le Parisien.

En la primera vuelta de las municipales, celebrada el 15 de marzo, cuando por ejemplo en España ya se había declarado el estado de alarma, logró el 34% de los votos frente al 45% de la alcaldesa, Anne Hidalgo.

En tercer puesto, se situó Agnèes Buzyn, la candidata que avala el presidente Macron, con un 18%. El partido de Macron, La República En Marche, va a sufrir un sonoro batacazo en las locales de este domingo.

Anne Hidalgo se presenta como la candidata de la experiencia, de la izquierda unida, ecologista y defensora de la economía sostenible. Rachida Dati se levanta contra la «inmundicia», y la «anarquía». La conservadora reprocha a la alcaldesa socialista cómo la ciudad cada vez está más sucia y es más insegura.

Cuando ardió Notre Dame, Anne Hidalgo mostró su desasosiego. «No tengo palabras para exprear el dolor que siento al ver a Notre Dame entre las llamas. Esta noche, todos los parisinos y todos los franceses lloran por este emblema de nuestra Historia común. Como dice la divisa de la ciudad de París, vamos a levantarnos con fuerza. Fluctuat nec mergitu (batida por las olas, pero no hundida).

Hidalgo y Dati, como el lema de la capital francesa, no se hunden con facilidad. Una de ellas será elegida este domingo alcaldesa de París.