«Estamos en guerra sanitaria». El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado un plan de medidas de choque para ayudar a las empresas y los ciudadanos más damnificados por la crisis del coronavirus. «Nadie se va a quedar atrás». Para ello el jefe del Estado va a movilizar toda la maquinaria del Estado.

En una alocución a la nación este lunes, justo horas después de una jornada electoral en todo el país, Macron ha dicho con tono solemne: «Estamos en guerra, estamos en guerra sanitaria». En Francia se han registrado mas de 6.600 casos y han fallecido 148 personas.

«No luchamos contra un ejército ni contra otra nación. Pero el enemigo está ahí, invisible, inasible, y avanza. Y requiere una movilización general», ha declarado, al tiempo que pedía a los franceses que no se dejaran llevar por el pánico y no creyeran los rumores ni las noticias falsas.

La semana pasada, ya se dirigió a la nación pero les aseguró que los científicos no veían riesgo en la convocatoria electoral, pero este lunes cierra el país, confina a los franceses y anuncia medidas excepcionales para contener la crisis económica a la que nos aboca la epidemia.

Durante 15 días, a partir del martes, todos los franceses han de someterse a un aislamiento para intentar atajar la propagación del Covid-19. «Todas las empresas deben organizarse para facilitar el trabajo en remoto y cuando ello no sea posible, tendrán que adaptar su organización», ha añadido, al tiempo que ha advertido de que «cualquier incumplimiento será penalizado».

Además, ha anunciado el aplazamiento sin fecha de la segunda vuelta de las elecciones locales, prevista para el 22 de marzo. Es posible que también se anule el resultado de la primera vuelta. Ha dicho que todas las fuerzas políticas estaban de acuerdo en posponer la convocatoria electoral.

La abstención este domingo fue de un 56%. Pero aún los franceses disfrutaron de una jornada festiva. Las escenas van a cambiar radicalmente en apenas 48 horas.

También suspende la controvertida reforma de las pensiones, motivo de masivas protestas en Francia. «Toda la acción del gobierno y del Parlamento se concentra en la lucha contra la epidemia (…) Por ello he decidido suspender la aplicación de la reforma de las pensiones», ha dicho. Macron ha apelado a la unidad nacional en este momento crucial.

Ha prometido a su vez la garantía de préstamos bancarios a las empresas hasta 300.000 millones de euros con el fin de hacer frente a la crisis económica asociada al coronavirus. El jefe del Estado francés ha anunciado también «un dispositivo excepcional para que se pospongan los impuestos y las cotizaciones sociales».

No daremos de lado a ninguna empresa. Las que afronten dificultades no tendrán que pagar cotizaciones sociales ni impuestos», dice Macron

«No daremos de lado a ninguna empresa» por esta epidemia, ha prometido Macron. «Las que afronten dificultades no tendrán que abonar impuestos o cotizaciones sociales». Las pymes en dificultades no tendrán que pagar agua, gas o luz, ni el alquiler.

A su vez ha asegurado que «a partir de mañana los taxis y los hoteles podrán ser movilizados para servicios sanitarios. El Estado se hará cargo».

Tampoco pueden quedarse de lado los ciudadanos más frágiles, a los que la crisis económica dará de lleno. «Ningún francés se quedará sin recursos» y para ello podrá acceder a un desempleo parcial de un fondo de solidaridad. «Estaremos, de forma individual y colectiva, a la altura de las circunstancias. Ganaremos», ha concluido Macron, antes de un sentido «Viva la República».

Sobre las fronteras ha confirmado que este martes el Consejo Europeo se dispone a aprobar la suspensión de entradas desde fuera de la UE, a no ser que haya causas justificadas. Los nacionales que residan en la UE podrán volver a sus hogares, por ejemplo. España retoma el control de sus fronteras tras la medianoche del lunes. Europa está mutando.