El misterio sobre el destino, temporal o permanente, del rey emérito se ha desvelado este lunes 17 de agosto: don Juan Carlos voló desde Vigo a Abu Dhabi el 3 de agosto y está en los Emiratos Árabes Unidos desde entonces. Sus anfitriones en este paraíso del lujo son dos jeques con fabulosas fortunas: el hombre fuerte de Emiratos, Mohamed bin Zayed, emir de Abu Dhabi y presidente de facto del país, desde que su hermano Jalifa sufriera un derrame cerebral en 2014, y el emir de Dubai, primer ministro y vicepresidente, el jeque Mohamed bin Rashid al Maktoum. Son aficionados a los Ferraris, la cetrería y los caballos.

Mohamed bin Zayed es quien mueve los hilos en Emiratos y en toda la Península Arábiga. En una nota del embajador Richard Olson al entonces presidente de EEUU, Barack Obama, difundida por WikiLeaks, quedaba claro que Mohamed bin Zayed, más conocido como MbZ, es «el hombre que gobierna los Emiratos».

Acaba de firmar la normalización de relaciones con Israel, lo que ha crispado sobremanera a Irán, a la vez que ha dado unas horas de alegría a Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, que avala el pacto de su aliado, Benjamin Netanyahu. Está detrás de la implicación de Arabia Saudí en Yemen, y de todo, absolutamente todo, lo que sucede en la Península Arábiga.

Sin embargo, es mucho menos conocido que el emir de Dubai o el príncipe heredero saudí. Siempre le ha interesado mantener un perfil bajo, lejano a las páginas del corazón y a las intrigas palaciegas o a los tratos con huríes.

MbZ es el tercer hijo del jeque Zayed bin Sultan Al Nahayan, el beduino fundador de los Emiratos Árabes Unidos. El padre de MbZ, que murió en 2004 a los 86 años, combinaba su respeto a las tradiciones beduinas con una mentalidad más abierta y liberal. A su influencia MbZ atribuye su animadversión al extremismo violento de los yihadistas. El padre de MbZ consideraba que los yihadistas habían secuestrado el islam. El 11-M fue para ellos un punto de inflexión.

Si MbZ admiraba a su padre, a su madre, Fatima, tercera esposa del fundador de Emiratos y su favorita, la venera. Fatima logró que sus seis hijos prevalecieran en la herencia sobre el resto de la prole y les hizo prometer que jamás librarían luchas fratricidas.

En los años 60 los emiratos eran de una pobreza extrema. La zona se había conocido como la Costa de los Piratas. La mayoría de la población era analfabeta y la mitad de los niños y una tercera parte de las madres moría en el parto.

Gracias a sus recursos en petróleo, al tiempo que se independizaron los Emiratos se transformaron en un país rico, pero con una riqueza de la que se beneficia ese apenas 10% de población local. En julio han celebrado el 50 aniversario de la creación de Emiratos han lanzado la sonda Hope a Marte.

En 1971, Abu Dhabi, Dubai, Sharjah, Ajmán, Umm al Qaywayn y Fujairah formaron la federación de los Emiratos Árabes Unidos, con un sistema legal basado en la constitución de 1971, tras independizarse del Reino Unido.

El séptimo emirato, Ras Al-Khaimah se adhirió al año siguiente. A partir de la crisis del petróleo de 1973, empezaron a acumular una excepcional riqueza. En Emiratos viven unos diez millones de personas, el 85% de ellas son inmigrantes, la mayoría del sudeste asiático, trabajadores sometidos a sus empleadores en régimen muchas veces de explotación laboral.

MbZ, de 59 años, es a su vez el mentor del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman (MbS), quien de hecho muevo los hilos en Arabia Saudí, dada la avanzada edad del rey Salman bin Abdulaziz, medio hermano del rey Abdulá, quien donara 100 millones de dólares en 2008 al entonces rey Juan Carlos tras la firma de un acuerdo estratégico de colaboración con Riad, según ha publicado El Confidencial.

Sus lazos con el rey emérito, a quien ha recibido en Abu Dhabi en numerosas ocasiones, son estrechos. Con don Juan Carlos fue muy generoso en 2011 cuando le regaló dos Ferraris valorados en unos 700.000 dólares, según ha asegurado Corinna Larsen, en unas cartas desveladas por El Mundo. La amiga especial del rey señala que uno de los automóviles de lujo era para el entonces príncipe heredero, el actual rey Felipe.

Aficionado a la cetrería, el fútbol y a los coches de lujo, pasiones que comparte con el rey emérito, el jeque Mohamed bin Zayed se formó en la Academia Militar de Sandhurst, donde los príncipes árabes suelen enviar a sus herederos a instruirse en el arte de la guerra. Fue ministro de Defensa, como su protegido saudí, Mohamed bin Salman, 25 años más joven.

Es un enemigo furibundo del régimen iraní y de todo lo que tenga que ver con el islamismo político, o con la primavera árabe. Abogó por la implicación en la guerra del Yemen, uno de los conflictos en el que más sangre se ha vertido en la región, y promovió el aislamiento de Qatar, el país disidente en la región.

A pesar de que en Emiratos no hay lugar para la disidencia, dedicó el año 2019 a la Tolerancia y creó un ministerio de la Tolerancia. Uno de sus grandes éxitos diplomáticos fue la visita del Papa Francisco en febrero de este año.

Un emir con una esposa fugada

Está casado desde hace casi 40 años con Salama bint Hamdan bin Mohamed Al Nahyan, con quien tiene cuatro hijos y cinco hijas. Su vida privada no tiene estridencias, al contrario de su primer ministro, el jeque Mohamed bin Rashid al Maktoum, el emir de Dubai, habitual en las revista del corazón, sobre todo, desde que su esposa, la princesa jordana Naya, hermana del rey Abdalá, huyera del país y se refugiara en Londres, desde donde le pidió el divorcio a la vez que le acusaba de hostigar a su familia.

La princesa Haya, 25 años más joven que el primer ministro emiratí, huyó de Dubai en mayo de 2019 con sus dos hijos, de 11 y siete años. Haya, alojada en su lujosa residencia londinense, acusaba al jeque de querer acordar el matrimonio de su hija mayor contra su voluntad. El emir de Dubai, que tiene tres fincas en Extremadura, había conocido a la hija del rey Hussein en Jerez, en una competición hípica.

Los caballos son la pasión del emir de Dubai. Es el fundador de Goldophin, una de las cuadras más importantes del mundo. Es aficionado a la hípica desde sus años universitarios en Cambrigde. Comparte esta pasión con la reina de Inglaterra, que tiene cuadra propia. Una de sus últimas adquisiciones, Dudawi, le costó tres millones y medio de euros.

En marzo pasado, la princesa logró su primera victoria en los tribunales británicos. La Corte dictaminó que el jeque había emprendido una campaña de miedo e intimidación contra la princesa y sus hijos. Además, fue declarado culpable del secuestro forzoso de dos de sus 13 hijos. El jeque intentó que no se hiciera pública la sentencia, pero no lo consiguió. La princesa, experimentada jinete, ahora le disputa la propiedad de sus cotizados caballos.

Al jeque Mohamed bin Rashid al Maktoum las mujeres de su familia le han dejado en evidencia más de una vez. Dos de sus hijas intentaron fugarse del régimen férreo que impone a las féminas del clan. Primero fue la princesa Shamsa en 2000, que permaneció oculta seis semanas en Inglaterra hasta que los miembros de la seguridad emiratí la localizaron y la llevaron con su padre.

A finales de 2018 se escapó la princesa Latifa, otra de sus hijas, en velero con un ciudadano francés. Pero fue interceptada por hombres armados en la cosa de la India. Latifa denunció en un video cómo vivía en una jaula de or

Emiratos Árabes Unidos es un país moderno desde el punto de vista económico, con elevados rascacielos en Abu Dhabi y Dubai, convertidos en centros financieros relevantes en el mundo.

Pero socialmente está en otra época: besarse en público está prohibido y se castiga con penas que pueden llevar a la deportación en el caso de extranjeros. La homosexualidad es ilegal y la pena puede llegar a los 14 años de prisión. Los latigazos siguen aplicándose como castigo. Por ejemplo, cien latigazos por adulterio.

Con los jeques de Emiratos, el rey emérito está a buen resguardo y rodeado de todo tipo de lujos. En Emiratos hay islas artificiales paradisíacas, villas fastuosas y hoteles de superlujo, entre ellos el Emirates Palace, en Abu Dhabi. Pero de momento no se sabe si el rey emérito está allí, en alguna isla o en uno de los palacios de los generosos jeques del Golfo. Con o sin huríes.