Si La mañana había sido el programa de la televisión que más lograba incrementar su audiencia durante el estado de alarma, según datos de Kantar Media, ahora el magacín estaría atravesando un momento algo más agrio. Entre el 15 de marzo y el 13 de abril, el matinal consiguió mejorar en un 157% los datos de su audiencia, alcanzando una media de 671.000 espectadores, frente a los 261.000 de media que registraba entre el 15 de febrero y el 14 de marzo.

Durante el mes de abril, el espacio registró una media de un 9% de share y más de 560.000 espectadores, más tarde y con razón del alivio de las medidas sanitarias, la cuota descendía hasta acomodarse en un 8,2% de media y algo más de 425.000 seguidores, en la primera quincena de mayo. Sin embargo, la repentina despedida de María Casado del programa en el que ya se había afianzado su imagen desde que comenzara en 2016, parece haber afectado a los datos de audiencias.

A raíz del debut de su ‘sustituto’, que será temporal hasta la incorporación oficial de Mónica López en septiembre, los números comenzaron a experimentar una caída libre algo preocupante para TVE. Y es que, Diego Losada se estrenaba como presentador el 18 de mayo, firmando ya ese mismo día un 7,4% de cuota de pantalla y 323.000 espectadores, lo que suponía un descenso respecto a los porcentajes de días anteriores.

A pesar de ello, para Losada es su mejor dato como conductor del programa hasta el momento. A partir de esta llegada, el programa comenzó a experimentar un ligero pero continuado descenso de los espectadores, que ha llegado a desembocar en un 6% de share en al menos seis ocasiones.

En estos momentos, y desde la llegada del periodista, el espacio cuenta con un 6,5% de share y 280.000 espectadores de media, lo supondría un tropiezo que deja en el camino de 1,7 puntos y 146.000 espectadores menos de una quincena a otra. Junio no parece traer buenas noticias, ya que el formato lleva de media una cuota aún inferior a la anterior, marcándose un 6,2% y casi 30.000 seguidores menos.

Es una cuestión evidente el descenso de las audiencias a modo general en todas las cadenas y programas desde que comenzara la desescalada, por tanto, este factor ha podido afectar al matinal. Aún así, los datos que la presentadora mantenía de media antes de la pandemia, resultaban más altos que los registrados en estos momentos, en los que aún muchas personas continúan confinadas por razones de seguridad, o simplemente pasan más tiempo en casa por motivos de cese laboral.

Es un momento de cambios en todos los aspectos para la primera de las cadenas, y así lo ha demostrado con la continua variación en sus corresponsales o los movimientos que han experimentado en sus mañanas. En el caso de María Casado, ni siquiera la propia protagonista pudo explicarse la drástica decisión que la cadena había tomado, pero si el cambio venía motivado con la intención de subir la audiencia, el remedio podría estar siendo peor que la enfermedad.