Después de varios capítulos a medias, una Melyssa que se negaba por completo a ver imágenes de Tom con Sandra y un país deseoso de conocer el desenlace de esta relación… El final llegó.

La joven diseñadora no pudo aguantar más y solicitó al programa una hoguera de confrontación con el que todavía era su pareja. Quería explicaciones, argumentos y honestidad.

Acostumbrados a observar durante el programa a una Melyssa hundida, ahogada en el llanto y sin fuerzas para salir de la cama, los espectadores quedaron estupefactos al poder ver y escuchar, en su llegada a esta hoguera, a una Melyssa que, con paso firme y cabeza alta, se había cargado del valor y el orgullo necesarios para enfrentarse a su mayor miedo, la realidad.

«Me siento decepcionada, traicionada pero a la vez fuerte porque cada vez tengo más confianza de mí misma. Espero que Tom tenga la valentía de mirarme a los ojos y explicarme todo», lanzaba al poco tiempo de tomar asiento.

«Sigo enamorada de Tom pero estoy desilusionada. Estoy decepcionada completamente. Soy una persona que me considero débil pero aquí he encontrado la fuerza. Me he dado cuenta de que no necesito un hombre. Pero él me hacía feliz. Pero si esa felicidad es falsa tampoco me interesa», decía.

Cuando Tom apareció en escena, no fue capaz de mirar a su novia a los ojos, algo que ella se encargó de recalcar: «¿No me vas a mirar a la cara? No hay valor, ¿no?».

Ante esta bienvenida, Brusse se puso a la defensiva: «¿Prefieres hablar primero o va a ser como siempre y no vas a escuchar?», a lo que añadía, «el problema de todo es que siempre me echas en cara que soy el culpable de todo. ¿Puedes resumir nuestra relación?». 

Melyssa, cargada de rabia, cortaba rápidamente a éste: «¿Has venido a atacarme en vez de justificarte? Me pediste matrimonio, me dijiste que esto era para siempre… De todas formas creo que no te has enamorado de ella. Creo que ha sido un juego y has jugado con ella también. Aunque la odie. Pero tú no vas a tener una relación ella y eso lo sé». 

Sin embargo, el punto álgido de este encuentro aún no había llegado, y en este momento cobraba protagonismo el anillo de compromiso con el que Tom habría pedido a Melyssa matrimonio. Y es que, ella ya no lo quería llevar.

«Tu compromiso es mentira. Me has vendido a un hombre que era respetuoso. Me dijiste que si estabas enamorado de mí entrabas aquí y nadie entraría en tu corazón», comenzaba.

«Te dije que había un 1% de posibilidades de que sí podría haber un flechazo por parte de ambos. Te enfadaste conmigo y dejaste de hablarme porque decías que eso no era verdad porque cuando quieres a alguien no lo haces y tú me amabas. Yo era el amor de tu vida. Y esto es una mentira así que te lo quedas. Es una mentira. Regálaselo a Sandra, que debe ser el amor de tu vida. ¿Verdad, Tom?», zanjaba. 

A partir de ese momento, y en voz de una empoderada Melyssa, las frases épicas y virales han comenzado a caer como si de un diluvio se tratara. “Eres lo peor que ha criado este mundo”, decía, “te tengo rabia. Lo que más me duele es seguir queriéndote. Esperaba que llegaras aquí y rogaras amor por mí. Si no eras feliz conmigo, me lo hubieras dicho antes”

Sandra interrumpía su intervención esta vez para dar paso a las imágenes que a Melyssa le quedaban por ver de Tom con Sandra. Es decir, el momento en el que estos mantienen relaciones sexuales.

Ante esta secuencia, la chica ha preferido no mirar la pantalla y se levantaba dispuesta a marcharse, no sin antes referirse de nuevo a su novio: “Me das asco. Eres la peor persona que he conocido en mi vida. Te has acostado con ella. Cerdo de mierda, ¿Cómo has podido? ¿Te has quedado bien? ¿No te da vergüenza que tu padre vea esto? Tienes un corazón podrido y eres la peor persona que conozco».

Los usuarios de las redes incendiaron entonces Twitter e Instagram, anonadados e impresionados con sus palabras. Pocos se esperaban que Melyssa resurgiera de sus cenizas como el Ave Fénix y regalara una hoguera de confrontación tan épica.

“Que te vaya muy bien en la vida, no vuelvas a escribirme”, fue su despedida. «Si quieres algo, a ver si tienes los huevos de hablar a mi madre». Antes de irse ha asegurado que pese a todo se siente ahora mucho más fuerte: “Yo acabo de subir de rango. Soy mejor persona que él”, finalizaba.