La primera semana de Jesús Cintora como conductor de Las cosas claras ha dejado un dato positivo en la cadena, a pesar de no registrar cifras desorbitadas. Sin embargo, lo más relevante para el equipo probablemente haya sido el robo de audiencia a su competidor directo, Al rojo vivo, y concretamente a la figura de Ferreras.

En lo que a espectadores se refiere, laSexta habría perdido en dicha franja horaria una media de 200.000 espectadores, y a pesar de que en el share continua por encima del estreno de La1, su cifra deja entrever que Cintora habría cautivado al menos al 25% de sus seguidores.

Una de las razones principales se encontraría en el feroz apoyo que Las cosas claras y su presentador han recibido por parte de Podemos y sus respectivos seguidores. Al menos, eso es lo que se percibe desde el ala sindical y empleados del ente público, algunos de los cuales afirmaban que el presentador es un «periodista descaradamente alineado» con el Gobierno de coalición.

De esta manera, lo que comenzaron siendo meras suposiciones, tuits de apoyo a Las cosas claras, e intención detractora hacia Ferreras en Twitter, es cada vez más visible y evidente si se tiene en cuenta la línea temática que ha marcado el espacio en su primera semana en la pública.

Ha sido el mismo Pablo Echenique, portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados, el que ha querido mostrar de forma sutil ante sus casi 600.000 seguidores de Twitter, su reconocimiento a Jesús Cintora y desconformidad con el Rey Felipe VI.

Pero no ha sido el único. Dina Bousselham, a través de su medio de comunicación, el diario La última hora ha llevado a cabo una importante labor de propaganda del nuevo espacio de La1 con titulares como «El programa de Cintora supera todas las expectativas de audiencia en su estreno» y de defensa del mismo con artículos como «‘El Mundo’ ataca a Cintora: la APM calla».

De la misma forma, otro ejemplo del cristalino posicionamiento se encontraría en la forma en que, con una candente actualidad informativa, teniendo en cuenta la polémica de Marruecos o la progresión del coronavirus en España, ha sido la investigación judicial sobre el Rey emérito el tema estrella de estos días y la gran prioridad de Cintora.

Del pacto de los socios de Gobierno con Bildu tampoco se ha hablado nada en un programa que presume de estar al día en la política, más bien todo lo contrario, ya que cuando Pedro J. Ramírez, en una breve intervención, sacaba el tema, el presentador le interrumpía de forma abrupta e inesperada para mencionar, de nuevo, «las cuentas» del Rey Juan Carlos I, sin venir a cuento.

Precisamente sobre esto el conductor consideró «importante» dar su punto de vista «aquí, en la televisión pública»: » Es presunta corrupción y el implicado tiene que declarar, ya sea el Rey emérito o el sursum corda«, afirmaba, «durante muchos años los pelotas se callaron y permitieron que el emérito siguiera campando a sus anchas», añadía.

Pero, posiblemente impulsado por las críticas recibidas a causa del incómodo momento con el director de El Español, y los comentarios posteriores, el programa decidió contar con José Sacristán un día después para abordar el tema político sin censura, pero desde una postura más afín.

Asimismo, la entrevista realizada a Willy Toledo para tratar la reciente absolución del actor en su proceso por ofensa contra los sentimientos religiosos, tampoco dejó indiferentes a los espectadores por el posicionamiento de Cintora: «Si condenan a alguien por cagarse en Dios, más de uno estaríamos ya en la cárcel».

Programa «de opinión» y «no informativo»

Ante la externalización que se ha llevado a cabo para la producción del espacio, tres centrales sindicales, UGT, Sindicato Independiente (SI) y USO, ya anunciaron la semana pasada «acciones legales pertinentes» contra «la redacción paralela» de Cintora, por incumplir el reglamento de la corporación pública, que no contempla la externalización de programas informativos. 

Para evitar dichas demandas, la asesoría jurídica ha advertido de que no se trata de «un programa informativo», sino «de opinión», declaración a la que USO respondía pidiendo que si esto es así se incluyese en el espacio un rótulo en el que pusiese: «Este contenido no tiene carácter informativo y se corresponde con una perspectiva subjetiva del director del programa».

Además, este sindicato, junto a los mencionados con anterioridad y CGT, que se unía a la protesta el pasado jueves han denunciado en redes y a través de diferentes comunicados que CCOO además de haber decidido no sumarse a la judicialización de Las cosas claras, «para apoyar a sus ‘amiguetes'», esté elogiando una externalización que hacía poco más de un mes criticaban con La pr1mera pregunta.

Asimismo, han apuntado de forma clara y directa a Maite Martín, secretaria general de CCOO en RTVE, y madre del jefe de Gabinete de Pablo Iglesias, por sus retuits de apoyo reiterados a Cintora y el programa a través de Twitter.