Felipe VI se enfrenta este 24 de diciembre de 2020 a un discurso navideño sin precedentes. Y es que, a pesar de que el monarca ya ha lanzado seis mensajes en Nochebuena desde su llegada al trono en 2014, la emisión televisiva de este jueves a las 21.00 ha generado tal nivel de expectación en la sociedad que empuja a augurar datos históricos de audiencias.

Si un año marcado por una pandemia y miles de muertos ya resulta complicado de encarar, al Rey se le suma la presión extra de incluir en sus palabras una mención a los presuntos casos de corrupción que acechan a su padre, Juan Carlos I, y a su viaje sin billete de vuelta a los Emiratos Árabes.

Todos estos factores han provocado un incremento del interés entre una ciudadanía que además, pasará la Navidad en unas condiciones excepcionales respecto a años anteriores, lo que debería suponer, en consecuencia, una mayor cuota de pantalla.

Discurso de 2014, récord de audiencias

Por el momento, la primera retransmisión navideña de Felipe VI, en 2014, es la que más espectadores ha congregado frente a la pantalla, según los informes recogidos por Barlovento, acumulando la friolera de 8.241.000 espectadores y un 73,4% de share. En esta ocasión la expectación se debía en gran medida a que tras 38 años, era Felipe VI y no Juan Carlos I quien pronunciaba el tradicional discurso navideño, a causa de la abdicación del segundo.

Precisamente ya en su primera aparición navideña como Rey de España, su majestad tuvo que hacer mención a la corrupción a propósito del ‘caso Nóos’ por el que Cristina de Borbón y su marido, Iñaki Urdangarín, fueron imputados por malversación de dinero público. Además, se vio obligado a hablar de la crisis económica llevaba golpeando a España desde 2008 y lanzó una contundente frase: «Estaré siempre a vuestro lado como el primer servidor de los españoles».

Un año más tarde se produjo una considerable caída de audiencia. Esta vez, la aparición del Rey perdió casi dos millones de espectadores quedándose en 6.666.000 y rebajó la cuota de pantalla casi en un 10%, concretamente registrando un 65,1%. Pero, el interés y la expectación por parte de la población, lejos de dar un giro drástico y crecer en 2016, tan solo acentuó su tropiezo perdiendo casi un millón más de seguidores y marcando un reducido share de 57,6%. Un año en el que además la televisión pública catalana, TV3, decidió no emitir las palabras de Felipe VI.

Por el contrario, el referéndum ilegal independentista de 2017 logró resucitar la curiosidad de los españoles por la intervención y se produjo un repunte de fieles de más de dos millones y logró un dato similar al de 2014, con 8.139.000 espectadores, aunque la cuota se mantuvo en un tímido 65,7%. Este fenómeno pudo deberse a que en dicho año Kantar Media comenzó a medir ‘invitados en el hogar’, entendiendo por ‘invitado’ a todos aquellos espectadores que no viven en el domicilio y que se encuentran allí viendo la televisión.

En los dos últimos años las cifras no han sido especialmente llamativas. En 2018 se rozaron los ocho millones de seguidores (7.944.000) y se consiguió superar el 70% de share y el año pasado fueron 7.537.000 los interesados en el mensaje, reduciendo la cuota de pantalla a un 65,1% que se prevé que sea superado sin dificultad la noche de este jueves.