Los contenidos de Playz «cruzan la línea roja de los valores que deben transmitirse desde la radiotelevisión pública». Este es uno de los motivos, y el más general, que el sindicato Unión General de Trabajadores (UGT) ha transmitido al Observatorio de Igualdad y a la Comisión de Igualdad para protestar por el tratamiento que estaría dando la plataforma juvenil de RTVE a asuntos tan controvertidos como el de los youtubers y los impuestos, el poliamor o la ‘ley trans’ concretamente en uno de sus programas, en Gen Playz.

Precisamente versa sobre este último tema la nueva guerra entre los sindicatos y el ente público. Y es que, a pesar de que este nuevo espacio dedicado a «ser la voz de la generación Z y contar con ellos también desde dentro» ya acumula varias polémicas a sus espaldas en un corto periodo de tiempo, en esta ocasión se le acusa de incitar a través de un debate «desequilibrado» a «pegar y silenciar» a quienes cuestionan el borrador de mencionado decreto.

«Que no quiero gritar, pero tú piensas, tú conectas los puntos entre sí, quien te habla de estas mierda por las calles y no se les pega, como se debería, ya basta. Hay opiniones a silenciar», menciona UGT en su comunicado haciendo referencia a la intervención de uno de los participantes de esta ‘tertulia’, quien también «explica que tiene ‘unas ganas enormes de plantar la polla frente a la cámara’ porque está seguro de que ‘en la mesa hay gente que querría verla'», denunciaba el sindicato.

Según los mismos, las intervenciones de los jóvenes que ponen opinan «en vez de fomentar el diálogo y la reflexión incitan al odio y la violencia» contra el feminismo que no se muestran de acuerdo con su postura, e indica que «no es la primera vez» que etiquetan a estas mujeres de «TERF (feminista radical trans-excluyente) como insulto, denigrándolas».

TVE tendría la intención de acercarse de nuevo a la juventud y volver a ser la cadena y el servicio público que logró ser hace años, pero según la denuncia de UGT estaría «confundiendo» esta hazaña y el empleo de «un lenguaje menos convencional y supuestamente más innovador» con defender contenidos poco «responsables» tratándose de una televisión pública. Por ello, reivindican un estudio sobre «los valores» que transmite dicho canal.

En las redes la disputa está servida y cuenta con opiniones de todo tipo. Mientras que algunos dan las gracias al organismo por «defender a todas» de la «propaganda misógina que hace apología de la violencia machista», otros apuntan que las palabras mencionadas en la queja están «sacadas de contexto» de lo que además consideran «un spot cómico».

Como era de esperar, algunas de las protagonistas del programa han alzado la voz para defender al espacio. Inés Hernand, la presentadora de Gen Playz quiso explicar a través de sus redes sociales que «como equipo» todos trabajan a diario «para mejorar y subsanar todos los errores que se van cometiendo en otros programas», y aclaraba que «no solamente en este». Asimismo, indica que le parece que «un boicot»: «Por ser feminista no transexcluyente mi categoría es de incompetente y misógina… WOOOOOW impresionante. Me esfuerzo y sigo sin entender tremendo discurso hiriente y tremenda agresividad», protestaba Hernand.

Por su parte, Elisabeth Duval, lanzaba en Twitter un vídeo como respuesta a las críticas recibidas por esta cuestión en el que explicaba el porqué no se podía permitir el «boicot y ataque» por parte de los «transexcluyentes» a Playz. Además, explicaba que es importante que «se escuchen voces que no sean las suyas», porque todo ello puede influir «en cómo sea (y cómo de libre sea)» la televisión pública.

En el hilo de tuits la que se define a sí misma como «escritora y filósofa» animaba a sus seguidores a enviar sus opiniones y propuestas a RTVE y ponía algunos ejemplos como «¿Pensáis que a lo mejor no es de recibo que en la tele pública se dé voz a fascistas?» o «¿Queréis elogiar algún aspecto del programa?» y avisaba de que «es hora de decirlo», porque una «minoría muy ruidosa» está exigiendo su cierre desde el pasado mes de julio.