El regreso de Euphoria ya es una realidad. Tras una larga pausa (más de tres años) y rodeada de expectación, la serie creada por Sam Levinson ha estrenado su tercera temporada. Lo ha hecho con nuevos personajes, un salto temporal y un tono más oscuro que marca la evolución de sus protagonistas. En ese contexto, y entre fichajes y nuevas tramas, aparece Priscilla Delgado, un rostro familiar para el público español.
Aunque para parte de la audiencia internacional su nombre pueda resultar todavía desconocido, Priscilla lleva más de una década vinculada a la industria audiovisual en España. Su incorporación a Euphoria supone, más que un punto de partida, un nuevo paso en una trayectoria construida desde la infancia y marcada por la continuidad.
De 'Los protegidos' a actriz en evolución
Priscilla Delgado nació en San Juan, Puerto Rico, pero pasó gran parte de su infancia y adolescencia en España, empezando aquí su carrera como actriz con apenas siete años. Se dio a conocer gracias a Los protegidos, una de las series más populares de la televisión española, a comienzos de la década de 2010. En ella interpretaba a Lucía Expósito, una niña con poderes telepáticos que formaba parte de una peculiar familia en fuga en la que también se encontraban caras conocidas como Ana Fernández, Mario Marzo, Lucho Fernández o Marta Torné.
El personaje se convirtió en uno de los más recordados de la ficción siendo la pequeña de la casa. Situó a Delgado como uno de los rostros infantiles más reconocibles de la época. Aunque se le reconozca especialmente por este trabajo, antes de él ya había participado en series como Los hombres de Paco (2005) o La chica de ayer (2009). Como ocurre en muchos casos similares, ese papel dejó una huella en la memoria del público al ser también una producción -ya mítica- de nuestro país en la etapa de otras como El internado (2007) o El barco (2011).
Años después se anunció la vuelta del universo de Los protegidos con una secuela en la que se recuperaba gran parte del reparto original, excepto Priscilla. El papel del personaje de Lucía en Los protegidos: El regreso (2021-actualidad) lo está interpretando la actriz Maggie García. Se debe precisamente a esa imposibilidad de que Delgado retomara el trabajo en el momento de la vuelta al rodaje. Este cambio generó comentarios entre los seguidores de la serie y evidenció el impacto que había tenido su interpretación original.
Su trayectoria en el cine español y el salto a Estados Unidos
Durante los años siguientes a su participación en la serie de Antena 3, Priscilla fue construyendo una carrera sólida en cine y televisión en España. Participó en proyectos dirigidos por algunos de los nombres más relevantes del panorama nacional, ampliando registros y consolidando su perfil como actriz. Entre esos trabajos destaca su participación en Julieta (2016), dirigida por Pedro Almodóvar, así como su paso por Las brujas de Zugarramurdi (2013), de Álex de la Iglesia. También trabajó con cineastas como Fernando León de Aranoa o Pablo Berger.
Lejos de desaparecer tras su etapa como actriz infantil, Delgado mantuvo así una presencia constante en la industria. Construyó una trayectoria menos mediática, pero continuada en el tiempo. Como otros intérpretes españoles, decidió dar el salto internacional y se trasladó a Estados Unidos para continuar su carrera. Se instaló en Los Ángeles en torno a 2019 y combinó formación actoral con un proceso de audiciones y castings en la industria estadounidense.
Su aterrizaje en Hollywood no fue inmediato, sino progresivo. Durante esos años, llegó a fases finales de proyectos relevantes como la nueva versión de West Side Story, dirigida por Steven Spielberg. Estuvo también cerca de incorporarse a producciones de gran impacto como Stranger Things. Llegó al casting final para el personaje de Max, la chica que se une al grupo de amigos en la segunda temporada, interpretada finalmente por Sadie Sink.
Su primer papel en una producción internacional llegó con Ellas dan el golpe en 2022. Aunque la serie fue cancelada tras una temporada, le permitió entrar en el circuito audiovisual estadounidense y ganar visibilidad fuera de España.
'Euphoria', un escaparate internacional
Su incorporación a la tercera temporada de Euphoria supone hasta ahora su proyecto más visible a nivel global. En la serie interpreta a Angel, un personaje vinculado a un entorno nocturno que se cruza con la historia de Rue Bennett (Zendaya). Su trama se desarrolla en un club que forma parte de las nuevas líneas argumentales de la temporada. En ellas también participa junto a Rosalía, uno de los fichajes más comentados desde que saliera a la luz la noticia.
Este contexto introduce a Delgado en un registro más adulto y complejo, alejado de sus primeros trabajos en televisión. Aunque su papel no forma parte del núcleo protagonista de la serie, su presencia en una producción de este alcance representa un importante escaparate internacional. "La actriz de Los protegidos que llega a Euphoria" es un resumen llamativo, pero no abarca por completo la trayectoria de Priscilla Delgado. Entre ambos proyectos hay más de una década de trabajo continuo, formación y adaptación a una industria cambiante.
Su carrera responde a un modelo de intérpretes que comienzan en la televisión nacional, consolidan su perfil en el cine y, más adelante, buscan abrirse camino en el mercado internacional. Esto se establece ya como algo cada vez más habitual en la industria. Casos como el de Ana de Armas (Blonde, 2022), Antonio Banderas (La máscara del zorro, 1998), o Penélope Cruz (Vicky Cristina Barcelona, 2008) se acercan a este ejemplo. Por tanto, su participación en Euphoria es el resultado de un proceso prolongado que, ahora sí, la sitúa en el foco global.
El estreno de la nueva temporada de 'Euphoria'
La tercera temporada de Euphoria marca un punto de inflexión para la serie. Tras varios años de pausa, la ficción retoma la historia con un salto temporal que sitúa a sus personajes en una etapa más adulta. Aborda las consecuencias de sus decisiones y explora temas como la identidad, las adicciones o la búsqueda de sentido.
Desde su estreno en 2019, la serie de HBO se ha consolidado como uno de los fenómenos televisivos más influyentes de los últimos años. Ha sido gracias a su retrato crudo de la adolescencia, las adicciones, la identidad y la salud mental. Su segunda temporada, estrenada en 2022, amplificó aún más su impacto cultural y mediático, aunque también generó debate por su tono más caótico.
Además de impulsar la carrera de actores como Jacob Elordi y Sydney Sweeney, o terminar de consolidar a otros como Zendaya -quien tiene, como protagonista, uno de los papeles más complejos de la serie- ha definido parte del imaginario audiovisual de una generación.
El estreno ha tenido una recepción desigual. Mientras parte del público ha celebrado su regreso y la evolución de los personajes, otra parte ha señalado cierta irregularidad en el tono y la estructura del episodio inicial, algo habitual en una serie que siempre ha generado división entre crítica y audiencia. En esta nueva etapa, la incorporación de nuevos perfiles, como Rosalía o Priscilla, responde también a una tendencia creciente en la industria que consiste en la apertura a talentos de distintos países en producciones de alcance global.
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