Sociedad 'Caso Pablo Ibar'

Pablo Ibar, culpable

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Pablo Ibar, culpable
Candido Ibar, junto al portavoz de la familia, Andrés Krakenberger.

Candido Ibar, junto al portavoz de la familia, Andrés Krakenberger. EFE

Resumen:

El jurado ha declarado culpable a Pablo Ibar del asesinato del dueño de un local nocturno de Florida y dos bailarinas ocurrido en junio de 1994 y por el que suma ya 24 años en prisión. El que ha sido el cuarto juicio contra Ibar por estos hechos ha supuesto un duro mazazo para la familia que confiaba en que el nuevo equipo de abogados hubiera podido demostrar sus inocencia y evidenciar la debilidad de las pruebas que había contra él. La Fiscalía había vuelto a reclamar la pena de muerte contra Ibar. El fiscal Chuck Morton había mostrado una especial implicación en este caso, al que había regresado para volver a acusar a Ibar pese a encontrarse jubilado. Morton lo hizo con vehemencia durante el último alegato ante el jurado al que pidió que no dejarán libre «a este asesino», en referencia a Ibar, y logrando, visto el resultado, convencer al jurado de su acusación. Ahora se deberá conformar un nuevo jurado -previsto para el 24 de febrero próximo- para dictaminar cuál es la pena que se le impone. En caso de aplicársele la pena capital Ibar regresaría al corredor de la muerte. Contra la decisión aún cabe recurso.

El jurado se había retirado a deliberar el pasado jueves, una vez finalizadas las sesiones del juicio. A lo largo de las 22 jornadas celebradas en el que ha sido el cuarto juicio contra Pablo Ibar por este crimen la defensa llegó a poner en duda la identificación no sólo del vídeo en el que se ve a los autores del crimen, sino también las pruebas de ADN, elementos clave de la acusación.

A la salida de la vista en la que se ha hecho público el veredicto del jurado el padre de Pablo Ibar, Cándido, profundamente afectado apenas ha podido declarar a la televisión pública vasca que es «inaceptable» la decisión y que se encontraba «sin palabras». El portavoz de la familia, Andrés Krakenberger ha asegurado que «seguiremos batallando» para demostrar la inocencia de Pablo.

El pasado miércoles, tras finalizar la última vista del juicio, Cándido se mostró convencido de la labor llevada a cabo por los cuatro abogados de la defensa de su hijo pero temió el papel y peso que sobre el jurado hubiera podido tener el fiscal del caso. El padre de Pablo Ibar no olvidaba que el Fiscal, Chuck Morton, es el mismo que ya lo hizo en 2000 y que ahora ha regresado para la repetición del juicio; “es muy bueno, no ha perdido ningún caso en 18 años”. Aseguró además que cuenta con el apoyo del juez, Dennis Bailey, que se ha mostrado más “favorable” a algunas de sus reclamaciones que de las de la defensa. Ibar mostró dudas sobre el papel jugado por el juez en la conformación del tribunal. “No sé, yo ya no confío absolutamente nada en la Justicia de este condado de Florida, con las estadísticas que tiene no se puede confiar”, aseguró a ‘El Independiente’ durante un receso de la última sesión del juicio.

«No ha sido imparcial»

Cándido incluso avanzó que «si esto sale mal» el equipo de abogados de la defensa ya tenía pensado apelar contra el juez por el modo en el que ha llevado el juicio. Ibar aseguró que tenían «una lista de cosas que no ha permitido» y que habrían limitado el derecho de defensa de Ibar, «no ha sido imparcial», aseguró, «sobre todo en la elección del jurado y en el tratamiento de varios testigos»

Los 12 integrantes del jurado del tribunal de Fort Lauderdale, ocho mujeres y un hombre, habían solicitado durante estos días de deliberación en un hotel y bajo vigilancia policial, revisar los testimonios del perito presentado por la Fiscalía, y que a preguntas de la defensa de Ibar aseguró que no podía afirmar con certeza que el hombre que se veía en el juicio era Ibar, así como el de la técnica de laboratorio que analizó la muestra de ADN encontrada en una camiseta. Todo indica que la prueba de la camiseta y restos genéticos se ha convertido en unos de los ejes del intenso debate que estos días han los miembros del jurado, que había solicitado escuchar también de nuevo las transcripciones del testimonio del genetista y expertos aportados por la defensa Allan Jamieson y Alberto Rincón.
La defensa siempre ha rechazado el valor incriminatorio de esta prueba y la coincidencia mínima y parcial de ese ADN hallado en la camiseta con el de Ibar, que siempre ha defendido su inocencia.

En los últimos días la familia se había mostrado confiada en que el nuevo equipo de abogados hubiera podido demostrar la inocencia de Ibar y la debilidad de las pruebas presentadas por la Fiscalía, con las que pretendía volver a condenarle a pena de muerte por el asesinato de Casimir Sucharski, dueño de un club nocturno, y las bailarinas Sharon Anderson y Marie Rogers. Ibar ha pasado 24 de sus 46 años en la cárcel, 15 de ellos en el corredor de la muerte, por un delito del que siempre ha defendido su inocencia.

Cuarto juicio

Han sido tres juicios y un cúmulo de vicisitudes y despropósitos los que Pablo ha tenido que pasar para llegar hasta la anulación del juicio que le condenó a muerte y la posterior repetición de la vista, ahora concluida con un nuevo veredicto de culpabilidad. El primero celebrado en mayo de 1997 fue declarado nulo por no alcanzar el jurado un veredicto de unanimidad. El segundo, iniciado dos años más tarde, contó con una defensa ejercida por un abogado acusado de maltrato a una mujer y que terminó ingresad en la misma prisión que Pablo. El tercer juicio, el celebrado en 2000, fue el que le declaró culpable y lo condenó a muerte. Las compleja y larga apelación posterior no hicieron sino prolongar aún más el calvario.

El otro acusado, Seth Peñalver, también apeló y logró que fuera puesto en cuestión todo el proceso y sus irregularidades. El logró el veredicto de no culpable que ahora ansía Pablo. Finalmente, en febrero de 2016 el Tribunal Superior de Florida declaró nulo el juicio y su condena a muerte, lo que le permitió salir del corredor de la muerte y la repetición del juicio cuyo veredicto ha emitido hoy el jurado.