La herida no había cicatrizado. Más de tres décadas después aún supuraba en muchos de los ex alumnos. El silencio la había ocultado. Tan sólo ha sido necesario que alguno de los estudiantes, hoy hombres que rondan los 40 y 50 años, se armara de valor y lo denunciara para que el muchos de ellos alcen la voz. El caso del ex profesor del colegio de los Salesianos de Bilbao acusado de haber practicado presuntos abusos sexuales y agresiones físicas a alumnos del centro durante los años 80 acumula ya 20 denuncias. Desde que la semana pasada se hiciera pública la primera de la denuncias presentadas ante la Ertzainza y de que los ex alumnos instaran a otros estudiantes a dar el paso, la presentación de denuncias ha ido en aumento y no se descarta que se puedan presentar más en los próximos días.

El próximo viernes está convocada una concentración en el centro del barrio de Deusto, donde está ubicado en el colegio, bajo el lema “La verdad no prescribe” en solidaridad con los denunciantes. Se teme que la mayoría de los hechos puedan estar prescritos al haber transcurrido en muchos casos más de tres décadas. Además se ha habilitado una dirección de correo para recabar información sobre otros posibles hechos que se pudieran incluir en el proceso ahora en marcha. El ex salesiano, conocido como “don Chemi”, ejerció como profesor entre 1975 y 1990, año en el que abandonó la Congregación salesiana y el centro educativo. En ese periodo, según han relatado varios de los denunciantes, habría llevado a cabo tocamientos y otro tipo de agresiones sexuales contra niños de entre 8 y 11 años, así como agresiones físicas calificadas como “palizas” por los ex alumnos.

El centro educativo ha iniciado una investigación interna para conocer los hechos que dice que desconocía en su momento, extremo cuestionado por los denunciantes que aseguran que las prácticas de J. M. S. M. eran conocidas. En una nota el Colegio de los Salesianos mostró su apoyo a los denunciantes y ofreció su colaboración para esclarecer los hechos.

Pidió perdón por si “actos tan reprobables hubieran podido suceder entre nosotros y por no haberlos detectado”. Varios de los ex alumnos han afirmado que lo sucedido les dejó secuelas que les han acompañado a lo largo de estos años.

El ex salesiano, que aún reside en el mismo barrio en el que está situado el centro educativo, figuraba hasta esta semana como organizador de un campamento infantil que tenía programado para el próximo verano una actividad en Puente Viesgo (Cantabria) dirigido a jóvenes de entre 11 a 18 años.

Si bien se ha asegurado que ha sido relevado, en la información sobre el campamento de “Desarrollo personal para jóvenes” que publica el Grupo Aldekoa, organizador del campamento, aún figura. En el aparece como