La catedral de Notre-Dame de París arde desde esta tarde de forma descontrolada en un espectacular incendio declarado en una de las torres del templo, en el que en estos días se producían algunas obras de mantenimiento. La Policía ha evacuado rápidamente a los numerosos turistas que se encontraban dentro de uno de los monumentos más visitados del mundo cada año.

El fulgor de las llamas se ha recrudecido con el paso de las horas y las proporciones del incendio son inmensas. La icónica aguja del templo ha caído consumida por las llamas sobre la nave central de la catedral. Otras muchas partes del templo se encuentran completamente calcinadas. Reuters informa de que todo el techo de la catedral ha caído cerca de las ocho de la tarde. Ello ha provocado que también el interior del edificio se encuentre en llamas, según han informado portavoces de la catedral.

Los bomberos no aseguran poder detener el avance de las llamas y alertan de consecuencias «imprevisibles» si las llamas alcanzan las dos torres principales. No obstante, pasadas las 10 de la noche aseguraban que la estructura estaba «a salvo».

Los bomberos están tratando de extinguir el incendio desde grúas colocadas en las inmediaciones de la catedral, aunque las proporciones del incendio siguen siendo enormes. Portavoces oficiales han asegurado a la AFP que la estructura del edificio, compuesta básicamente de madera, está haciendo imparable la propagación de las llamas.

Actualmente, los servicios de emergencia se centran en tratar de sofocar el fuego que afecta al enorme andamio que corona el edificio. Tratan de evitar su desplome y que ayude a extender el fuego por el interior de la nave, llegando a la fachada principal.

En el operativo trabajan más de 400 bomberos con seis cañones de agua, aunque la estrechez de las calles aledañas y las dimensiones del fuego han ralentizado el avance de las tareas de extinción. Un bombero ha resultado herido.

El incendio se ha declarado a las 5 de la tarde, aunque sus causas todavía se desconocen. Fuentes oficiales apuntan a que los trabajos de mantenimiento podrían haber tenido un rol en el origen. La Policía parisina ha pedido a los ciudadanos evitar la zona y facilitar el paso de vehículos de seguridad e intervención. Emmanuel Macron ha suspendido su discurso a la nación que estaba previamente programado para las 8 de la tarde.