La alarma saltó el pasado sábado. Blanca Fernández Ochoa, la exesquiadora con un bronce olímpico a sus espaldas, llevaba desaparecida desde el 24 de agosto. La localización de su Mercedes negro en un parking del Valle de La Fuenfría centró su búsqueda en la sierra madrileña. Este miércoles, después de uno de los dispositivos de búsqueda más grandes que se recuerdan en la región, su cadáver ha sido hallado sin vida en la zona de La Peñota. Según fuentes de la investigación, la tesis que predomina en estos momentos apunta al suicidio de Blanca como la causa más probable de su muerte.

El operativo arrancaba esta mañana con unas cifras similares a días anteriores en cuanto a número de agentes desplegados sobre el terreno. En las jornadas anteriores se habían llegado a desplegar hasta 300 agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, además de decenas de voluntarios y Bomberos de la Comunidad de Madrid, entre otros. Como novedad, se incluía en el dispositivo las lanchas y motos de agua del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas del Instituto Armado.

La deportista habría elegido la zona de La Peñota por su vinculación afectiva con ese lugar, según fuentes de la investigación

Pasadas las 12 horas, de hecho, la Policía y la Guardia Civil explicaban en rueda de prensa detalles del operativo desplegado y no anunciaban novedades en la investigación. Sin embargo, en torno a las 14 horas, los dos cuerpos policiales confirmaban el hallazgo de un cuerpo en la zona de La Peñota.

El cadáver de la deportista ha sido localizado sobre las 12:30 por un sargento de la Guardia Civil fuera de servicio -de la división cinológica del cuerpo- y su perra Xena, un pastor alemán de tres años, en una zona de La Peñota, en la que se descarta su caída como una de las causas del fallecimiento. Los agentes han acordonado la zona tras el hallazgo y se ha avisado a la familia y a la autoridad judicial. Según precisan las mismas fuentes, no se trata de una zona cercana a riscos, grietas ni otros elementos de riesgo y su cuerpo estaba muy deteriorado, pero no presentaba ningún golpe en la cabeza.

La deportista se encontraba bajo una fuerte depresión. Sus hijos vivían con su padre y ella residía en casa de su hermana y cuñado tras verse obligada a vender su vivienda. El abandono de su teléfono móvil y del coche, así como la vinculación afectiva que mantenía la exesquiadora con la zona dónde ha sido hallado su cadáver, son indicios que avalan la tesis del suicidio, según las fuentes de la investigación.

La delegada de Gobierno de Madrid, María Paz García Vera, no ha querido confirmar que el cuerpo hallado en La Peñota pertenece a la exesquiadora: «No podemos aún confirmar si se trata de Blanca hasta que las pruebas identificativas determinen que lo es sin ningún género de dudas», ha sostenido. Poco después, el cuñado de la exesquiadora, Adrián Federighi, mantenía la esperanza a falta de la confirmación, aunque «aparentemente», el cuerpo encontrado «será el de Blanca». El cuerpo ha sido trasladado finalmente al Instituto Anatómico Forense de Madrid.