El puente medieval de Villaescusa de las Torres (Palencia) se ha derrumbado sobre el río Pisuerga por las intensas lluvias y la crecida del cauce, y ha dejado incomunicado por carretera a este pequeño municipio del norte de Palencia que solo tiene 15 habitantes.

El alcalde pedáneo, Teófilo Calderón, ha explicado a Efe, que el puente que se ha derrumbado sobre el río, y por el que «no se puede pasar ni andando», es la entrada natural a este pequeño municipio que ha vivido este viernes uno de sus peores días.

«Personalmente no he visto una crecida mayor en mi vida», ha asegurado Calderón, quien ha incidido en que en esta zona del norte de Palencia está mucho más acostumbrados a lidiar con la nieve que con el agua.

Más pueblos afectados

Y es que el agua se ha metido en las casas de Villaescusa de las Torres, de Villallano y de Quintanilla de las Torres, donde está todo inundado y la gente ha dedicado la mañana a achicar el agua «como puede», según ha relatado el alcalde.

Por eso han sido numerosas las salidas de los bomberos de Aguilar de Campoo en la zona de Pomar de Valdivia, en Salinas de Pisuerga, en Barruelo de Santullán, donde ayudaron a evacuar a los ancianos de la residencia, y en Nestar y Villavega, dos de los municipios más afectados, según ha explicado a EFE la alcaldesa de Aguilar, María José Ortega.

De hecho los bomberos han tenido que rescatar a dos chicos que estaban dentro del coche y fueron arrastrados por una balsa de agua en la carretera P-220, cerca Nestar, debido a la crecida del Río Rubagón y a los que «hubo que acceder con una retroexcavadora».

‘Hasta la puerta del camión’

«Y a una chica que venía a trabajar a Aguilar y se ha metido en el agua en Canduela», concretamente en el cruce de la N-611 «creyendo que la carretera nacional iba a estar mejor».

«Los bomberos han tardado una hora en acceder a ella porque el agua llegaba hasta la puerta del camión», ha añadido Ortega.

El agua se ha metido también en el Instituto de Secundaria Santa María la Real de Aguilar de Campoo, que ha tenido que entregar este viernes las notas a sus alumnos en un espacio cedido por el Ayuntamiento, y en la planta baja de la sede de la Fundación Santa María la Real, y la avenida de Villallano permanece cerrada.

También la estación de tren en Camesa ha amanecido «como un mar» lo que ha ocasionado incidencias en el tráfico ferroviario con Cantabria.

«La situación hoy es para echarse a llorar», ha insistido Ortega. Sobre todo en Nestar y Villavega, «donde hemos tenido problemas muy serios».

«Ayer estaba todo inundado y hoy están las casas llenas de barro, es horrible», ha concluido.