La sección segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a un hombre a 9 años y 4 meses de prisión por violar y maltratar a su expareja en una caseta de Castellón.

Concretamente, la sentencia condena al acusado a 8 años de prisión por un delito de agresión sexual en forma de violación, 8 meses de cárcel por maltrato físico y lesiones en el ámbito de la violencia de género, y 8 meses de prisión por coacciones leves en el ámbito de la violencia de género, así como a indemnizar a la mujer con 5.460 euros por las lesiones y el daño moral.

En los tres delitos concurre la atenuante analógica de drogadicción, mientras que en el primero también se aprecian las agravantes de parentesco y de género. La Sala ha absuelto al hombre de los delitos detención ilegal y de amenazas de los que era acusado por la representación de su excompañera.

La sentencia señala como hechos probados que en mayo de 2018 el acusado acudió al albergue de Castellón, acompañado de una chica, en busca de la que había sido su pareja sentimental durante unas tressemanas. Ésta se alojaba en el albergue después de haber vivido con el acusado en una caseta de campo en mal estado en una zona de huertos abandonados a las afueras de Castellón y haber roto la relación hacía apenas dos o tres días debido a que él se drogaba, llevaba mala vida y se sentía maltratada.

El acusado «con buenas palabras» convenció a su expareja para hablar y arreglar las cosas y logró que se fuera con él y con la chica que le acompañaba, si bien ella pretendía regresar a pernoctar al albergue antes de las 20.30 horas, hora de cierre. Durante la tarde el acusado consumió cocaína, metadona, anfetaminas y fumó cannabis, lo que disminuía su capacidad de control y volitiva, y, entrada la noche y sin posibilidad de regresar al albergue, ambos se fueron a pasar la noche a la caseta.

Ambos llegaron de madrugada a las inmediaciones de la caseta y el acusado quiso ir hasta otra caseta de campo cercana que era ocupada por un hombre, llevando a la fuerza a su expareja a fin de pedir a éste tabaco y cerveza. Una vez allí, el acusado empezó a discutir con la mujer y la insultó, y posteriormente se fueron a su caseta.

El acusado y la mujer se pusieron a dormir sin desnudarse sobre un colchón viejo, hasta que él se despertó vomitando pero le dijo a ella que quería mantener relaciones sexuales, a lo que ésta se negó. Posteriormente, empujó a la mujer sobre el colchón y la agredió sexualmente. Además, le propinó varias bofetadas.

Posteriormente, la mujer se marchó a la caseta en la que habían estado anteriormente, donde la siguió el acusado y empezó a decirle que la mataría si le dejaba, y colocó un cuchillo de cocina en su cuello mientras discutía con el otro hombre, con el que mantuvo un forcejeo.