La asociación Arcópoli ha denunciado ante la Consejería de Política Social y Familia de la Comunidad de Madrid que una iglesia evangélica de la capital está realizando prácticas para curar la homosexualidad. Desde esta asociación pro derechos LGTB explican que han tenido noticias de estas prácticas después de que «un programa de Telecinco revelase el domingo pasado cómo se practican sesiones para expulsar el demonio de la homosexualidad» en pleno Madrid, ha dicho a Efe su portavoz, Rubén López.

Durante el programa Viva la vida se emitió «un reportaje donde el periodista Adolfo Arias se hizo pasar por un joven gay que quería ‘ser curado’ y acudió a la iglesia evangélica para que le dijeran cómo actuar», explica Arcópoli en una nota. Según esta asociación, en la iglesia evangélica Sedientos a este periodista «le practicaron una sesión similar a un exorcismo con frases como: ¡Fuera todo espíritu inmundo que haya de fornicación, de adulterio y de homosexualismo!, y también ¡Apártate del demonio del homosexualismo!».

Tras contactar con el periodista, Arcópoli ha interpuesto la denuncia ante la Consejería de Política Social y Familias, «que en la misma tarde de ayer ya se preocuparon por el caso y nos solicitaron toda la información disponible», explica López, que dirige el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia puesto en marcha por la asociación.

Recuerda López que la Comunidad de Madrid cuenta con una ley LGTBI que sanciona estas prácticas, aunque se trata de «sanciones administrativas», por lo que desde Arcópoli solicitan que se apliquen “sanciones más graves» y que tengan carácter penal.

«Tenemos conocimiento de que se siguen practicando con total impunidad terapias de este estilo en nuestra región sin miedo a la ley. Exigimos al Gobierno de España que legisle contra ellas con sanciones más contundentes que las administrativas de la Comunidad de Madrid y con calificación penal para disuadir de estas prácticas que dejan traumatizada a la persona durante muchísimo tiempo”, afirma López. Desde Arcópoli animan a las personas que hayan sufrido estas terapias de curación o que tengan conocimiento de que se estén practicando a que lo denuncien.