Solo, bajo la lluvia y realizando un ‘urbi et orbi’ extraordinario ante una plaza de San Pedro vacía. El Papa Francisco ha protagonizado este viernes unas imágenes que pasarán a la historia del Vaticano. La crisis global por el coronavirus, con Italia lamentando las peores cifras, ha llevado al Pontífice a realizar una bendición que normalmente se celebra dos veces al año. Esta Semana Santa tampoco habrá gran procesión por el Domingo de Ramos y a las ceremonias no podrán acudir peregrinos.