El pasado fin de semana se viralizó a través de Twitter, el cartel que un médico se encontró al llegar a su casa tras volver de una guardia. En el escrito, un vecino anónimo le agradecía sus servicios, pero le invitaba a abandonar la vivienda y a buscar alojamiento alternativo, ante el riesgo de que contagiase a los niños y mayores que residen en esa comunidad.

Al darse a conocer la imagen en redes sociales, el médico, tinerfeño de nacimiento y residente en Alcázar de San Juan, recibió un respaldo masivo, con el ofrecimiento de nuevos alojamientos, comida o apoyo emocional. La propia alcaldesa del municipio, acudió al hospital en el que el sanitario realiza la especialidad de Médico de Familia, para entregar una carta de agradecimiento al centro hospitalario por el esfuerzo realizado por todos los que allí trabajan, durante esta pandemia que ha afectado considerablemente a esa población de Castilla-La Mancha.

Además del caso de este médico, la empleada de un supermercado en Cartagena ha denunciado en redes sociales, que sus vecinos le han sugerido igualmente que, «por el bien de todos», se mude a otra vivienda hasta que finalice el estado de alarma. Han descubierto que trabaja en un supermercado y no desean «más riesgos».

La mujer hizo la réplica con un vídeo compartido en Facebook, y una nota en la que pide «empatía» en vez de «tanto aplauso a las 20 horas». Señala que su trabajo provoca que tanto ella como sus familiares estén más expuestos, y que no duda en seguir las medidas de higiene, ya que no da dos besos a su hijo pequeño hasta que no se desinfecta.

La trabajadora recuerda a sus vecinos que, gracias al tiempo que pasa en el supermercado, ellos tienen algo que llevarse a la boca «cada día». Afirma que no va a dejar su hogar, y que denunciará a la comunidad de vecinos si no se manifiesta la persona que dejó la nota. Tacha esta acción de «cobarde» y lamenta que haya sido su hijo el que ha encontrado la nota, ya que rompió a llorar pensando que iban a echarles de casa.

Un tercer caso de trabajadora «despreciada», es el de una ginecóloga de Barcelona que denunció ante los Mossos d’Esquadra, una pintada en su coche particular en la que se la tildaba de «rata contagiosa», según ha explicado en declaraciones a EFE. Esta profesional sanitaria ha narrado que se dirigía a su trabajo, cuando al bajar al aparcamiento de su edificio de vecinos, se encontró con la pintada en un lateral de su vehículo, al que también habían pinchado dos ruedas.

«Al principio no me lo podía creer, no entendía nada. Sentí sorpresa y tristeza por recibir este ataque», ha explicado la doctora, especialista en ginecología. Tras hacer unas fotos de la pintada, regresó a su domicilio «muy alterada», y le contó lo sucedido a su marido, de origen chino y residente en España desde hace años. Finalmente, los Mossos d’Esquadra han identificado y denunciado a un hombre, como presunto autor de las pintadas con spray en la carrocería del coche.

La policía ha explicado en un tuit recogido por Europa Press, que le han denunciado por un delito de daños con el agravante de delito de odio.