Habría que remontarse a antes de 1767 para encontrar una actividad humana en el parque del Retiro parecida a la que vive estos días de confinamiento. Aquel año se abrieron al público, parcialmente, los jardines que hasta entonces habían sido disfrutados sólo por la realeza. La pandemia de COVID-19 que ha obligado al confinamiento de la población ha dejado una imagen inédita en la primavera de la capital: El Retiro sin madrileños.

Además de la ausencia de visitantes que pisen ni reposen en su verde, como sería normal por estas fechas, la primavera está portándose muy bien con todos los parques de Madrid y su mantenimiento. Santiago Soria responsable de Zonas Verdes de Madrid, perteneciente al área de Medio Ambiente y Movilidad que dirige Borja Carabante, señala a la lluvia primaveral como causante de la exuberancia del Retiro, “hace Sol, llueve y vuelve a salir el Sol”, explica a El Independiente. «Eso es lo mejor, no hemos tenido que hacer riegos».

El Retiro sin nosotros

En el Parque del Retiro sólo hay personal de la empresa de mantenimiento, durante el paseo que hemos podido realizar en este insólito escenario sólo se oye la actividad lejana de las desbrozadoras y, de vez en cuando, un vehículo de los jardineros. El sonido que manda es el trino de los pájaros, el sonido del viento con sus sacudidas en las hojas de los árboles y tus propias pisadas en la arena. Se puede pisar la hierba, pero está tan alta que cala el calzado solo con el rocío de la mañana. 

Desde el departamento de Santiago Soria se mantienen los parques con la prioridad de la seguridad. “Estamos muy pendientes del arbolado para evitar caídas de ramas, no podemos descuidar este aspecto. En el Retiro además tenemos que velar por los árboles monumentales y, otro aspecto a tener en cuenta, es el mantenimiento del riego para evitar roturas”. Normalmente cuando el riego se estropea son los mismos vecinos de Madrid los que avisaban de una rotura, al no haber vecinos por los parques tienen que estar pendientes en el Ayuntamiento.

El Retiro va a ser fundamental para el descanso psicológico de muchos madrileños tras semanas de confinamiento

Los animales del parque son los dueños del lugar, los cisnes, ocas y patos viven despreocupados porque a ellos comida no les falta, “la alimentación de los animales ornamentales, los que hemos puesto ahí nosotros, está garantizada”, asegura Soria. Además están los gatos a los que se asiste por medio de protectoras que los alimentan.

El Retiro espera a los madrileños que, como ya intuyen en el Consistorio será un espacio muy demandado por los madrileños una vez que el confinamiento se levante y se permita el acceso a los parques, algo que, de momento, no tiene fecha. “El Retiro va a ser fundamental para el descanso psicológico de muchos madrileños tras semanas de confinamiento”, asegura Soria. En un verano con los bolsillos mermados por la crisis, con desplazamientos limitados y con muchas de las opciones de ocio reducidas, los parques de la capital serán la vía de escape de muchos madrileños. El Retiro, vaya por delante, ya se ha puesto guapo.