Un gerente de ventas en Manchester de 29 años que confiaba ser «invencible» a la Covid-19, acaba de contagiarse durante sus vacaciones en Tenerife y se encuentra en estado crítico. Antes de que estuviera «cerca de morir», afirmaba que el virus era una «chorrada» y se resistía a usar la mascarilla facial. Ahora se encuentra en una cama de la UCI de Watford, donde el joven alerta a los demás de lo que les puede ocurrir si actúan como él. «He pagado el precio. […] No quiero que nadie más cometa los mismos errores que yo. Ahora estoy en la UCI esperando más tratamiento. Y no sé si volveré a salir. Por favor, cuidaos».

Aunque no es persona de riesgo, el británico necesita utilizar el respirador desde que el 21 de septiembre le diagnosticaran coronavirus y neumonía agua. Me están dando cuatro antibióticos diferentes, esteroides, oxígeno las 24 horas, tengo más agujeros en mi brazo que un drogadicto.