El Belén Viviente de Beas (Huelva), el más antiguo de Andalucía y el segundo más longevo de España, no abrirá sus puertas al público en este municipio onubense como cada Navidad desde hace 50 años por cuestiones de seguridad debido a la situación generada por la pandemia del coronavirus.

De este modo, el belén, organizado por la Hermandad de Nuestra Señora la Virgen de los Clarines, no se podrá realizar este año, como ha explicado a Europa Press la hermana mayor, Juana Becerril, quien ha mostrado su pesar por esta decisión, consensuada con el Ayuntamiento beasino.

El belén, el cual recibió la Medalla de Oro de la Provincia y es considerado una de las siete maravillas de la provincia, es una seña de identidad de Huelva y ejemplo del «esfuerzo de todo un pueblo» para su puesta en escena.

El Belén Viviente de Beas, el cual protagonizan los niños y adultos de la localidad, además de las escenas bíblicas recoge escenas costumbristas, dedicadas a los oficios tales como zapatero, herrero, costurera, chacinera, quesera, alfarero, o afilador.