El respeto por la diversidad es fundamental en los modelos de gestión de cualquier empresa. La forma de colaborar con el entorno y la manera en la que los profesionales desempeñan sus labores construyendo un equipo constituye la base del éxito.

En Clece la diversidad se convierte en elemento fundamental a la hora de desarrollar las diferentes actividades que conforman su ADN. Así, poder trabajar «en una empresa con una política de gestión clara y con una comunicación abierta» es fundamental para Elena Henríquez, responsable de Recursos Humanos de Clece en Canarias.

El Independiente ha tenido la oportunidad de hablar también con Lola Gómez, encargada de limpieza de Ndavant en la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona que diariamente ejemplifica con su labor la importancia de diversidad en la empresa. «Siento que somos un equipo, yo sin ese equipo tampoco podría funcionar». Así, Lola potencia la comunidad cuando «todo el personal vamos a una».

En ello coincide Lorena Menéndez, responsable de coordinación del Servicio de Atención a Domicilio del distrito de Villaverde, en Madrid, gestionado por Clece y añade que «este ha sido un año complicado pero el trabajo ha sido muy colaborativo».

Potenciando el equipo

Cuando existe diversidad en una compañía, se da una concurrencia de estilos de trabajo totalmente diferentes. Esto redunda una mayor riqueza de la actividad y de la toma de decisiones. Tanto para Elena como para Lola parte de su labor consiste en impulsar el trabajo de sus compañeros. «Siempre estás pendiente de su potencial, de cómo pueden desarrollarse tanto a nivel personal como profesional, y de cómo puedes hacer para ayudarles y orientarles», afirma Elena.

En el caso de Lola, su manera de tender la mano a sus compañeros en la esfera laboral es por medio de la empatía: «Me pongo en su piel, les escucho, hago de psicóloga», ríe. «Les ayudo en todo lo que puedo», afirma. Aunque considera que, en ocasiones, se involucra tanto que termina llevándose el problema a casa. En situaciones graves, «pido ayuda a la empresa y se soluciona con rapidez», explica.

La diversidad, motor de cambio

«La diversidad es total y forma parte del día a día de la empresa, es una representación de la sociedad»

La diversidad garantiza una variedad de perspectivas diferentes que hace que las gestiones sean más ágiles y productivas en la compañía, mejorando la competitividad. Los equipos diversos tienden a innovar más y muestran más facilidad a la hora de resolver problemas.

Para la responsable de Recursos Humanos de la delegación canaria, la diversidad genera un ambiente positivo que permite que las relaciones sean mucho más fructíferas entre compañeros, dirigentes y empleados. Al trabajar con servicios, «la diversidad es total y forma parte del día a día de la empresa, es una representación de la sociedad, una muestra de trabajadores de todos los ámbitos y sectores». Así, la comunicación clara y abierta entre todas las matrices hace que «podamos ayudar y contribuir a nivel personal y profesional», afirma Elena.