La Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) está sin clases presenciales por la huelga estudiantil de 24 horas convocada por el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC), que ha bloqueado los accesos al campus por carretera con contenedores, así como los de la estación de los Ferrocarriles de la Generalitat.

El SEPC ha convocado la jornada de huelga entre los estudiantes de la UAB como preámbulo al paro estudiantil previsto mañana en todas las universidades públicas catalanas para exigir a los rectores su «compromiso» para «revertir la emergencia de las universidades».

La portavoz de SEPC en la UAB, Cristina Cambó, ha informado a Efe de que unos 150 estudiantes han pasado la noche en el campus de la UAB para preparar el dispositivo y que las 06.45 de esta mañana se han empezado a bloquear los accesos.

Los profesores han podido acceder al campus pero «los estudiantes que lo han intentado se han marchado después de la acción de los piquetes informativos», ha añadido la portavoz.

Según Cristina Cambó, las clases presenciales están totalmente suspendidas y la actividad de prácticas se ha cambiado de fecha debido a la convocatoria de huelga, excepto en la facultad de Ciencias, donde «es posible que algunos estudiantes intenten acceder a lo largo de la mañana para llevar a cabo las prácticas», por lo que «hemos reforzado la acción de los piquetes informativos», ha afirmado la portavoz del SEPC en la UAB.

Los estudiantes exigen el compromiso de los rectores con la carta «Compromiso contra la Crisis Educativa» en la que, entre otras cosas, piden la equiparación de los precios de grados y de máster y la remuneración obligatoria de las prácticas, estableciendo el Salario Mínimo Interprofesional como mínimo aceptable.

Además, un plan de choque para preservar el catalán en el sistema universitario, «garantizando la totalidad de la docencia en catalán durante 3 años», y que durante 3 años se cree un protocolo feminista único para todas las universidades y aumente la presencia femenina en los planes docentes.

Asimismo, piden que los rectores apoyen públicamente «la absolución de todos los encausados por defender la universidad pública».