En la operación de la Guardia Civil bautizada como Yucatán ha participado la Europol y han sido detenidas 35 personas y se han investigado 6 empresas que introducían en el mercado carne de caballo no apta para el consumo humano. Ha sido decomisada más de media tonelada de carne equina y liberados 80 equinos. La trazabilidad de los animales era alterada falsificando los documentos de traslado y de identificación. «En virtud del volumen de trasportes clandestinos hemos estimados su negocio en unos 4.500.000 euros», aseguran fuentes de la Guardia Civil.

La operación Yucatán ha desarticulado una importante organización criminal dedicada a la comercialización ilegal de carne de equino no apta para la cadena alimentaria. En la operación han sido detenidas 35 personas, entre ellos los responsables de la red, y 6 personas jurídicas investigadas por delitos de pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales, maltrato animal, delitos contra la salud pública y falsedad documental.

Cómo actuaban

El responsable de la organización criminal compraba de equinos por toda la geografía española, y los trasladaba a sus instalaciones ganaderas ubicadas en la provincia de Valencia. Una vez acumulado en su explotación el número suficiente de cabezas, gestionaba, a través de varios transportistas, expediciones con destino a diferentes países de la Unión Europea como Italia, Bélgica y Alemania.

La trazabilidad de los animales era alterada manipulando su inscripción y
falseando la documentación de los equinos que recoge la identificación
individual de estos, su aptitud para el consumo o su traslado para su
posterior sacrificio (con posibilidad de llegar a la cadena alimentaria).

La explotación ganadera en cuestión era utilizada clandestinamente al
tener restringida las entradas y salidas de equinos desde 2019. En ella se
realizó una intervención donde se encontraron 80 caballos en situación
irregular sometidos a maltrato animal
, presentando diferentes
enfermedades y sin recibir ningún tipo de cuidado veterinario. Tras las
actuaciones, la explotación ganadera fue precintada y los caballos
retirados.

Debido a la omisión de cuidados y atención veterinaria que requería y el
grave estado sanitario que presentaba, uno de los caballos tuvo que ser
sometido a la eutanasia inmediata. Además, la falta de esta supervisión
suponía un riesgo pudiendo dar origen a brotes de enfermedades
zoonóticas (las cuales pueden transmitirse a las personas).

Los transportes internacionales también se daban en condiciones de
maltrato animal, «teniendo la gran mayoría de los caballos sin agua ni alimento, lo que provocaba menoscabos graves o muy graves en la salud de los animales», han señalado fuentes de la Guardia Civil.

Operación compleja

La Operación YUCATÁN, por su complejidad, ha requerido la colaboración de Europol y diversas Unidades de la Guardia Civil, entre ellas la Unidad Técnica de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente, la cual ha realizado informes referentes a la acreditación del maltrato animal; la Sección Técnico Veterinaria del Servicio Cinológico y Remonta de la Guardia Civil elaborando un Informe Técnico Veterinario relativo al riesgo para la salud pública del consumo de carne de équidos cuya trazabilidad ha sido alterada. Igualmente se ha contado el Grupo de Caballería de la Agrupación de Reserva y Seguridad para el apoyo en el manejo de los animales durante las diferentes inspecciones practicadas.