En la hostelería europea los sobres individuales de kétchup, mayonesa, sal o aceite, ya tienen fecha de caducidad. La Unión Europea ha decidido poner el punto y final a partir de enero de 2030 a estos pequeños sobres en los bares, restaurantes y hoteles. Una decisión que supone un hito en la manera de servir los condimentos y un movimiento que se encuadra en una estrategia comunitaria para aminorar residuos y hábitos de consumo poco sostenibles.
El fin de los sobres de kétchup
En el mes de enero de 2030, los establecimientos de hostelería se van a ver obligados a suprimir los sobres monodosis de kétchup, mayonesa, sal, azúcar, aceite y de otros productos análogos de consumo de los restaurantes y hostelería en general. Esta determinación, como es lógico, no afecta a la comida para llevar ni a uno u otro tipo de entornos asistenciales, pero sí va a tener un impacto directo y pleno en el servicio en mesa que siempre ha sido uno de los más habituales en España.
Transición hasta 2030
Para ayudar a que el ámbito pueda adaptarse, la Unión Europea ha creado un calendario gradual. Antes de que entre en vigor la normativa, nace la previsión de revisiones técnicas y valoraciones de impacto ambiental. El objetivo es conseguir que no se produzca una interrupción brusca del servicio, al mismo tiempo que pueda permitir a la hostelería poner en marcha alternativas viables que permitan poder seguir ofreciendo a los consumidores este tipo de productos.
La normativa europea
La eliminación de los sobres de kétchup y del resto de salsas, se basa en el Reglamento 2025/40/UE, que prohíbe por primera vez, que haya ciertos envases de un solo uso en los restaurantes y la hostelería en general para evitar el uso innecesario de plásticos..
Productos afectados
La norma contempla los sobres monodosis de comida, cosméticos y productos de higiene. En el terreno de la restauración, la medida se extiende hasta salsas, edulcorantes, aliños y aceites. Los envases que estén totalmente fabricados en papel quedarán exentos de esta prohibición, pero sólo en el supuesto en que no tengan plástico en su interior.
Alternativas para el kétchup
La eliminación de las monodosis obligará a una revisión de la manera de servir los condimentos, de tal modo que los restaurantes puedan ver la posibilidad de utilizar tarros para el colectivo, dispensadores de modo que sean higiénicos, o un formato de tarros, que deben garantizar la seguridad alimentaria. En muchos casos estos sistemas ya están funcionando en cadenas que han decidido no contribuir a la generación de residuos.
Margen de adaptación
La Ley 7/2022, en el contexto de la normativa española, establece, respecto a esta cuestión, una excepción: prevé la utilización de envases monodosis elaborados con plástico compostable y que hayan sido debidamente certificados, una solución intermedia para el sector de la hostelería, hasta que se dé al sector una solución definitiva. No se trata de una solución permanente, dada la estricta exigencia que deberán cumplir los envases en aspectos como la compostabilidad, la trazabilidad o la correcta gestión de los residuos generados.
La supresión de los sobres de ketchup viene a ser uno de los cambios más recientes de los que el sector de la hostelería ha experimentado a lo largo de la última década. El uso de dispensadores recargables, la reducción de plásticos de un solo uso, y la búsqueda de una imagen más respetuosa con el entorno, son parte de un proceso que continuará en los años venideros. Para muchos negocios, la adaptación no es simplemente una obligación normativa, sino que ofrece la posibilidad de obtener una mejora en costes, en procesos y en las nuevas exigencias del consumidor europeo.
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