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La adolescente Valieva no puede con la presión y pierde el oro con tres caídas y rota en lágrimas

La entrenadora Eteri Tutberidze consuela a Kamila Valieva, que rompió a llorar tras la final de patinaje artístico en Pekín 2022.

La entrenadora Eteri Tutberidze consuela a Kamila Valieva, que rompió a llorar tras la final de patinaje artístico en Pekín 2022. EFE

El culebrón de Kamila Valieva en Pekín 2022 terminó de la peor manera posible para la patinadora prodigio rusa. La niña de 15 años sobre la que se cargó el peso de la guerra entre Rusia y las autoridades antidopaje se vino abajo en la final, se cayó tres veces y acabó derrotada entre lágrimas, sin encontrar consuelo ni en su entrenadora ni en la delegación que la aclamó pese a su ejercicio fallido. Llegaba con la mejor nota a la final, pero el desastre del programa libre -aún así fue la 5ª mejor patinadora del día- la hundió hasta la cuarta posición global. Fuera del podio. No hubo pleno ruso y Valieva ya nunca será campeona olímpica. En Milán 2026 tendrá 19 años y probablemente ya sea demasiado mayor para los estándares rusos, que ‘jubilan’ a las patinadoras con 17.

Valieva no logró completar limpiamente ninguno de sus tres saltos cuádruples. Sus compañeras de delegación sí. Alexandra Trusova clavó cuatro de los cinco quads de su ejercico y firmó un ejercicio memorable que la aupó del 4º al 2º puesto. Plata por detrás de su compañera Anna Shcherbakova, que cumplió con su rutina, aterrizó correctamente sus dos cuádruples y se hizo con la gloria olímpica tras los tropiezos de Valieva. El bronce se lo quedó la japonesa de 21 años Kaori Sakamoto.

Es el triste broche del paso de Kamila Valieva por Pekín 2022. Uno que aliviará seguramente al Comité Olímpico Internacional, que aseguró que no celebraría ninguna ceremonia de medallas en la que participase la adolescente rusa. La joven patinadora testó positivo en un control antidopaje en el campeonato nacional ruso el pasado 25 de diciembre. Saltó el pitido de la trimetazidina, un fármaco contra las anginas de pecho prohibido a los deportistas desde 2014. El medicamento sólo se receta a mayores de 18 años. La excusa del entorno de la deportista es que se pudo contaminar al compartir vaso con su abuelo, que toma la medicación.

Rusia arrastra la mancha del dopaje de Estado desde Sochi 2014, y compite en los Juegos Olímpicos con las siglas ‘ROC’, sin himno ni bandera. Por eso tuvo que someter el positivo detectado en San Petersburgo a un contranálisis de la Agencia Mundial Antidopaje. El laboratorio se lo tomó con calma y no confirmó el resultado hasta el 8 de febrero. Para entonces Valieva ya había competido en Pekín y ganado el oro por equipos.

Las autoridades antidopaje rusas cumplieron el protocolo y sancionaron provisionalmente a la patinadora. Pero ésta recurrió y las mismas autoridades que la sancionaron le levantaron el castigo antes de 24 horas. El sainete despertó la indignación del Comité Olímpico Internacional, la Agencia Mundial Antidopaje y la Federación Internacional de Patinaje. Las tres recurrieron para mantener en vigor la sanción de Valieva y que no pudiese participar en la competición individual. El Tribunal de Arbitraje Deportivo, sin embargo, dio la razón a Rusia y a Valieva y la permitió seguir en competición.

Los argumentos se basaron en que Valieva es menor de 16 años y debe estar especialmente protegida. Subrayan que en los controles olímpicos Valieva no ha dado positivo y que una exclusión provisional supondría un perjuicio irreparable a su carrera ante un positivo en circunstancias aún por aclarar. El TAD le dio una oportunidad de alcanzar la gloria olímpica a Valieva. No lo logró, y posiblemente no vuelva a tener otra.

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