El Abierto de los Estados Unidos empieza hoy y ofrece, como siempre, un campo muy exigente para los jugadores y una cantidad de dinero como nunca: ayer, el director general de la USGA (United States Golf Association) informó que habían decidido subir el bote del campeonato de 12,5 a 17,5 millones de dólares repartidos entre los 60 primeros lugares de la clasificación al finalizar. 

El año pasado, el español Jon Rahm dio un auténtico recital el último día de torneo sin ningún bogey en los últimos nueve hoyos para ser el primer español en proclamarse campeón del US Open, convirtiéndose en el cuarto golfista después de la Segunda Guerra Mundial en ganar el torneo habiendo sido el mejor amateur antes en el mismo (en 2016). Y no solo eso, sino que también fue el primer jugador desde 1982 en terminar el torneo con dos birdies seguidos. 

Su espectacular victoria sobre el sudafricano Louis Oosthuizen ocurrió un par de semanas después de aquel dramático momento en el Memorial Tournament, cuando iba ganando de seis golpes tras la tercera jornada y se quedó sin jugar la última vuelta al dar positivo en COVID-19. 

Las casas de apuestas ponen al vasco como el segundo favorito para ganar el torneo, junto con el norteamericano Justin Thomas, a los que les asignan una cuota de 13 euros (por euro apostado). Sólo el norirlandés Rory McIlroy presenta mejores opciones a priori, ya que gracias a su victoria la semana pasada en Canadá, los expertos le ponen una cuota de 11 euros. 

De ganar, Jon Rahm se convertiría en el octavo jugador en 122 ediciones del Abierto Estadounidense en ganar el título dos veces consecutivas. Esta temporada la ha empezado bien, con dos top-5 al principio de la temporada y una victoria en el Abierto de México. 

Aunque decepcionó en Augusta y en el PGA Championship (los dos majors que se han jugado hasta la fecha) con un 27º y 47º puesto respectivamente, un top 10 en el Memorial de hace un par de semanas le da la confianza necesaria para luchar por la victoria este fin de semana. 

El campeonato se jugará en Brookline, al suroeste de Boston, Massachusetts. El campo se llama The Country Club y está entre los 25 mejores campos de golf de Estados Unidos. Hoy comienza el torneo, que alberga 156 jugadores, tres de ellos de nacionalidad española. Jon salió a las 13:18, Adriá Arnaus saldrá a las 18:52 y Sergio García, a las 19:03.

“Ya he defendido títulos, y esta es una situación diferente, no es el mismo campo, y no muchos han jugado aquí (…) pero estoy deseando empezar”, aseguró el martes en rueda de prensa el vigente campeón.

Continuó diciendo que “es un US Open. Tienes que pegar bien el driver, los hierros, hacer bien el juego corto y el putt. Y tener la mente sana cuatro días seguidos. No te puedes esconder, punto.” En resumen, hay que hacerlo todo bien para ganar este torneo, porque es el más exigente del circuito. 

La USGA ofrece su página web para ver el torneo, aunque ahí sólo se podrán ver los hoyos del 11 al 13 y cuatro partidas (dos por la mañana y dos por la tarde) a lo largo del día. Movistar Golf es la mejor opción, que cubrirá el evento desde las 17:00 hasta que se acabe la jornada los cuatro días de campeonato. 

Si bien Rahm es el favorito de los españoles y de casi todos los jugadores del torneo, sus compatriotas García y Arnaus también buscarán una participación fructífera. Este último jugará su segunda edición del U.S Open gracias a haberse colado entre los 60 primeros del ranking mundial después de su victoria en el Abierto de Catalunya. 

Por su parte, Sergio, recientemente suspendido del PGA Tour por unirse al circuito de LIV Golf, saldrá a jugar por vigésimo tercera vez este campeonato, en el que su mejor posición ha sido un tercer puesto en 2006. Arnaus no tuvo mala experiencia en su primera edición en 2019, cuando consiguió jugar el fin de semana.