Educación

Pensamiento crítico, creatividad, colaboración y comunicación, cuatro 'ces' para promover el cambio educativo

EduCaixa, el programa educativo de Fundación "la Caixa", prepara a los jóvenes para los retos del futuro motivándoles a desarrollar proyectos innovadores y con impacto en la sociedad

Pensamiento crítico, creatividad, colaboración y comunicación, cuatro 'ces' para promover el cambio educativo. The Challenge by EduCaixa impulsa el cambio de modelo educativo y motiva a los jóvenes a desarrollar las competencias clave para el futuro.

Alex Morera, uno de los ganadores de la edición 2022 de The Challenge by EduCaixa, con sus padres, David y Amalia. Fundación "la Caixa"

En Fundación ”la Caixa” están convencidos de que el mundo de mañana depende de la educación de hoy. Por ello, a través de su plataforma EduCaixa, la entidad trabaja para garantizar la equidad en el acceso a una educación de calidad y promover el cambio en las aulas. Cuatro ‘ces’ o conceptos clave resumen la filosofía de una iniciativa que persigue que el alumnado pueda desarrollar todo su potencial a través del pensamiento crítico, la creatividad, la colaboración y la comunicación.

Uno de los principales programas de EduCaixa es The Challenge, que invita a los jóvenes de centros educativos de secundaria de España y Portugal a participar planteando proyectos innovadores que impacten en la sociedad y ayuden a construir un futuro mejor. Sus cuatro categorías –Emprende, BeCritical, Steam y Big Data– se identifican con las competencias clave del siglo XXI y permiten a alumnos y profesores mejorar sus competencias y adquirir conocimientos significativos aproximándose a contextos reales.

Agitando el cambio

Los equipos participantes en The Challenge by EduCaixa deben presentar un proyecto de cambio social a partir del trabajo en el aula con los materiales didácticos de cada una de las categorías. Un jurado elige a los cien mejores, que participan en primavera en un campus en Barcelona. De allí salen los veinte equipos ganadores que disfrutarán de un viaje formativo a Silicon Valley, conocerán desde dentro las principales empresas tecnológicas del mundo y, gracias al contacto con expertos relevantes, podrán compartir y mejorar sus proyectos. A continuación tendrán la oportunidad de presentarlos a NEXT, la incubadora de proyectos sociales de Fundación ”la Caixa”, para desarrollarlos en un entorno real.

Desde 2015, The Challenge by EduCaixa ha recibido más de 1.200 proyectos desarrollados por 4.500 alumnos y 330 docentes de 290 centros educativos de España y Portugal. Los 22 equipos ganadores de The Challenge 2022 representan a esa generación de worldshakers comprometidos con los problemas de su tiempo y con la energía y las ideas necesarias para agitar el mundo y participar del cambio necesario. Para ellos y sus familias, ha supuesto una experiencia de aprendizaje, superación y concienciación que les ha cambiado la vida.

Jóvenes emprendedores

Entre los proyectos de la categoría de jóvenes emprendedores destaca Blood Broos, una aplicación diseñada por un equipo de cuatro alumnos del colegio Fomento El Prado de Madrid –Luis Neira, Javier Feal, Jaime García y Diego Pérez– para incentivar la donación de sangre. Según la Cruz Roja, cada tres segundos alguien necesita sangre, plaquetas o plasma. Y aunque una de cada dos personas precisará de una transfusión a lo largo de su vida, solo un 5 por ciento de donantes potenciales colabora donando sangre. Para fomentarlo, Blood Broos no solo informa de los puntos de donación cercanos y de las necesidades de sangre en los hospitales, sino que anima al usuario a donar acumulando monedas virtuales con las que subir de nivel en la plataforma y obtener recompensas y descuentos en comercios y restaurantes asociados.

Olga, Blanca, Amparo y Helena, alumnas del Colegio Nuestra Señora del Pilar de Valencia, han concebido otro de los proyectos ganadores de la categoría de emprendimiento. CRAC es un sistema de aprovechamiento que permite filtrar y almacenar el agua de la ducha para reutilizarla en la cisterna del inodoro.

Pensamiento crítico

La categoría BeCritical anima a desarrollar el pensamiento crítico a la hora de recibir y producir información. En el instituto Hermanos Argensola de Barbastro, en Huesca, Raquel Jurado, Julia Soria y Ailyn Catalá han desarrollado 5%, un proyecto que denuncia la carencia de inversión pública en salud mental y que plantea que en los centros educativos exista ayuda psicológica suficiente y gratuita para los alumnos. Para ello han lanzado una petición pública en Change.org.

En el colegio Nuestra Señora del Rosario de Rota, en Cádiz, Julia Bernal, Raúl Cuadro y Laura Martín-Bejarano han desarrollado (Bio)lógica, una iniciativa con la que despertar el interés por la creación de plantas de biometanización que generen gas a partir de desechos orgánicos, en un contexto de crisis energética y climática. Laura reconoce que participar en The Challenge by EduCaixa ha supuesto «un punto de inflexión» en su vida.

Aprender a investigar

La categoría Steam de The Challenge by EduCaixa promueve la competencia investigadora y el método científico aplicado de manera interdisciplinar a la solución de retos relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Uno de los ganadores de la edición 2022 es OnEarth, un proyecto de Alex Morera, Alexia Arlà, Lola Sánchez y Meulén Cirillo, alumnos del Colegio Padre Damián de Barcelona.

Desde 2015, The Challenge ha recibido más de 1.200 proyectos de 4.500 alumnos procedentes de 290 centros educativos

OnEarth ofrece una aventura gráfica que nos traslada a 3081, un futuro distópico en el que la contaminación ha hecho casi imposible la vida en la Tierra. La aplicación, que ofrece al jugador seguir una serie de instrucciones para mejorar el estado del planeta, es en realidad una manera lúdica de concienciar al usuario para el correcto reciclaje de los residuos. Y es que el equipo ha llegado a la conclusión de que doce millones de españoles no reciclan o lo hacen de manera incorrecta.

«Estamos muy orgullosos de lo que Alex y sus compañeros han llegado a hacer y pensar para ayudar a mejorar el mundo», reconoce Amalia, madre de Alex. «El mundo evoluciona, y la educación ha de evolucionar con el mundo», añade David, padre de este joven worldshaker. «Si no lo hace, no habrá cimientos para que las nuevas generaciones sean aptas y puedan luchar para afrontar los retos de un mundo en evolución».

Te puede interesar