Dos vecinos se encuentran a menudo en el rellano de la escalera, pero, ¿qué puede llegar a ocurrir cuando uno de ellos descubre por internet que el otro es judío? Así arranca Serlo o no, para acabar con la cuestión judía, de Jean-Claude Grumberg (París,1939), que Josep Maria Flotats llevará al Teatro Español a partir del 28 de septiembre.

Se tratar de un diálogo incisivo sobre la condición humana en el que el artista, además de interpretar a uno de los dos personajes, firma la dramaturgia y la dirección de esta versión de la obra del dramaturgo francés.

«Son dos universos opuestos, uno es muy leído y viajado y el otro no. A pesar de las sandeces, va surgiendo un diálogo que habla del respeto a la diferencia, el derecho del otro y la búsqueda de una libertad individual para realizarse y vivir de acuerdo a las creencias», matiza Flotats.

La obra de Grumberg se estrenó en París meses después de los atentados de Bataclán

Grumberg es uno de los pocos autores vivos que se estudian en el bachillerato francés a día de hoy y Flotats, gran amigo suyo desde hace varios años, sentía que tenía cierta «responsabilidad» por traer alguna de sus obras a España, donde todavía permanecía inédito. Cuando le comentó la posibilidad de que la escogida fuera Serlo o no (estrenada en París meses después de los atentados de Bataclán y que obligó al autor a añadir esa primera cita shakesperiana en el título para «suavizarlo»), Grumberg se mostró cauto. «Al principio me dijo que tenía otras 35 obras, pero luego cambió de idea y me aseguró que cuando un director apuesta por su obra, hay que dejarle dirigir».

Para evitar que únicamente llegara ese texto a España, Flotats le ha añadido a la obra «una o dos artes» de las memorias de Grumberg que encajaban con la pieza, así como un epílogo final de cerca de 20 minutos, también procedente de las citadas memorias, que han contado con el visto bueno del dramaturgo francés.

Humor judío parisino

El actor y director español sostiene que el tipo de comedia característica grumbergiana es la del «humor judío parisino», que le emparenta con los trabajos de Woody Allen aunque con matices. Procedente de una familia que pasó por Auschwitz, Grumberg no evita ninguno de los temas espinosos en torno a la cuestión judía, desde el Holocausto hasta el Estado de Israel, pero siempre con humor.

Flotats reconoce que, en algunas partes, las bromas se deben adaptar para hacerlas comprensibles al público español, que ha vivido más alejado la cuestión judía. «Aquí es un tema casi ignorado y no está al día, tendríamos que remontarnos a los Reyes Católicos para que fuera actual. En Francia sí que lo está, desgraciadamente por temas muy recientes».

La identidad catalana

Preguntado sobre si esa cuestión de identidad que está en la obra también le ha llevado a cuestionarse su identidad catalana, Flotats ha preferido no responder. «No tengo que reflexionar sobre mi identidad catalana porque yo nací catalán y soy catalán. Sería un imbécil si me pusiera a reflexionar ahora con esta edad sobre eso».

Asimismo, aprovecha el altavoz que le otorga su trabajo para respaldar la labor de Juan Carlos Pérez de la Fuente al frente del Español, destituido este año por el Ayuntamiento de Madrid. «Yo también soy un director defenestrado y no puedo más que solidarizarme. Siempre he creído que a un director hay que mantenerle el contrato de principio a final, pero esto es política y el teatro no es el fútbol», se lamenta.

El estreno de Serlo o no supone el regreso del actor y director al Español tras su visita en el año 2009 con El encuentro de Descartes con Pascal joven y la dirección de Beaumarchais en el año 2011.