Ainhoa Cantalapiedra, Vicente Segui, Sergio Rivero, Lorena Gómez, Virginia Maestro, Mario Álvarez y Nahue Sachak. ¿Le suenan estos nombres? Probablemente no. Son los ganadores de Operación Triunfo, los que comparten con Rosa López el honor de haber subido al podio del programa de RTVE que empezó como un concurso y terminó, en su primera edición, convertido en todo un fenómeno sociológico que desbordó planes, rompió récords de venta, encumbró a jóvenes aspirantes a artistas y se dejó en el camino, además, muchos juguetes rotos.

Operación Triunfo se estrenaba un 22 de octubre de 2001, llegó con el milenio, con el euro, con el Ipod y, desgraciadamente, con los atentados a las Torres Gemelas. Quince años después, Operación Triunfo continúa siendo el mayor fenómeno televisivo y musical de España. TVE lo celebra con la retransmisión de OT: El reencuentro, una serie de tres especiales en clave documental realizados con la colaboración de Gestmusic y un concierto en directo en el que participarán todos los triunfitos de la primera edición menos uno, Juan Camus.

El reencuentro consiguió un 24,8% de cuota de pantalla y sedujo a 4,7 millones de espectadores

El primero de los especiales se estrenó el domingo 16 de octubre y arrasó. El reencuentro consiguió un 24,8% de cuota de pantalla y sedujo a 4,7 millones de espectadores. Y eso que se trataba de una noche complicada. En La Sexta se estrenaba la película documental Astral, un trabajo de Jordi Évole y su equipo sobre el velero de lujo reconvertido en barco de rescate de refugiados e inmigrantes en el mediterráneo. El reportaje consiguió un espectacular 14% de cuota, de hecho, lo vieron 2.784.000 espectadores. El éxito de estas apuestas relegó a tercera opción de la noche a Gran Hermano: El debate, que se quedó en un 12,8% de cuota y 1.612.000 espectadores. A GH le pisó los talones el cine de Antena 3 que con la emisión de la película  Skyfall se hizo con el 11,6% y 1.860.000 espectadores.

TVE sabía que jugaba a caballo ganador. Las segundas partes de películas o las segundas ediciones de programas tienen asegurado un 25% de la audiencia. Si en su día OT obtuvo una audiencia media de 6.895.000 espectadores y un 44,2% de cuota de pantalla, el 24,8% era una cifra que Televisión Española seguro barajaba para su nostálgica apuesta.

TVE celebra el 15º aniversario de ‘OT’ con la retransmisión de tres documentales y un concierto

Respecto al concierto que TVE retransmitirá en directo el próximo 31 de octubre, la negativa de Juan Camus ha revolucionado a los seguidores del concurso. A través de la redes sociales, Juan ha sido tachado de mercantilista y de oportunista. El cantante considera que desde la productora se han reído de él. “Han querido jugar conmigo, pero conmigo ya no se juega. ¿Qué humillación es ésta y qué necesidad tengo yo de volver a vivir algo así?”. Camus calla, no cuenta la intrahistoria por respeto, pero no hay más que rebuscar en el pasado para recordar que fue, junto a Naím Thomas, el compositor de Mi música es tu voz, el himno de la primera edición. Ambos cedieron los derechos de un tema que formaba parte del primer disco de Operación Triunfo que vendió más de 1.200.000 copias y que puede presumir de ser el recopilatorio más vendido de la historia de nuestro país. “De ese tema cada triunfito posee un 3% de los derechos, excepto Naím y Juan, que cuentan con el 4% por ser los autores. De cada disco vendido, los cantantes recibían como royalties 60 céntimos”, afirma Wayne Jamison, autor de Investigando a OT y La cara oculta de OT, libro que fue secuestrado antes de su publicación y que nunca vio la luz.

Un momento de la gala de la primera edición de 'Operación Triunfo'.

Un momento de la gala de la primera edición de ‘Operación Triunfo’.

 

Regresemos al principio de la historia. Pilar Tabares, entonces directora de programas de RTVE, fue la persona que luchó para que el formato viera la luz. «No fue sólo cosa mía, fue un trabajo en equipo. Siempre he creído en los programas de música. A mí me decían que la música no funcionaba en televisión y OT sirvió para echar por tierra esas voces”. El mayor hándicap con el que lucharon fue evitar que el formato recordara a Gran Hermano, programa que vivía en la cresta de la ola y que dos años antes había supuesto toda una revolución, ya que fue un punto de inflexión en los programas de telerrealidad. “Le dimos una vuelta para que fuera puramente musical. Al principio no funcionó. A mí se me abrían las carnes cuando, acostumbrada a audiencias de un 40%, veía el 22,1% de la primera gala; fue a partir del cuarto cuando aquello despegó». Recordemos que se estrenó un lunes y que competía con Periodistas, una de las series más vistas de la época.

El despegue

Para Narcis Rebollo, actual presidente de Universal, entonces presidente de Vale Music y miembro del jurado, el éxito de OT radicó en «la frescura y la inocencia de los concursantes y la ejecución del formato. Pude convivir con ellos y ver la gran evolución que tenían semana a semana. Se realizó un gran trabajo con un equipo de mucho nivel, partiendo de la base de que los creadores del formato tenían una sensibilidad artística y un conocimiento del mercado discográfico y televisivo muy cualificado».

El despegue de OT llegó con la primera expulsión. Fue entonces cuando superó a Periodistas con 4.905.000 de espectadores y 33,3% de cuota de pantalla, frente a los 4.315.000 y 25,1% de la serie. El éxito desbordó todas las expectativas. El 7 de enero de 2002 se creó la Academia de Artistas S.L con un capital social de 30.050,7 euros y cuyos socios iniciales fueron Narcis Rebollo y Ricardo Campoy, fundador de Vale Music. “La Academia de Artistas se creó para dar servicio de management de manera global a todos los concursantes y luego de forma individual. A los que no quisieron seguir, les dimos la libertad para continuar su carrera fuera”.

La primera edición fue todo un fenómeno sociológico que, para voces como las de Narcis Rebollo, «supuso una bomba de oxígeno en una industria en pleno declive, devastada por la piratería y la irrupción de internet y las descargas ilegales. Se vendieron más de 15 millones de álbumes entre artistas y recopilatorios”. Mientras que para otras, como Jamison, “el concurso fue un negocio en el que a los empresarios la vida de los concursantes les importaba bastante menos que sus pingües beneficios”.

Denuncias de ‘triunfitos’

Muchos triunfitos se sintieron utilizados y denunciaron el maltrato profesional que sufrieron. Jamison cuenta que entre ellos ha habido verdaderas tragedias humanas, como un concursante (que no quiere desvelar su nombre) que estuvo 10 meses sin poder salir a la calle, “no por su fama sino por un trauma”.

La familia de otro casi pierde su casa por no poder hacer frente al pago del recibo por las innumerables llamadas que hicieron al televoto para evitar la expulsión del concursante. Otro, también de la primera edición y que no quiere decir su nombre, llegó a tener que pagar dinero por subirse al escenario. “El 30% del caché de los triunfitos era para la productora;  a éste en concreto le pagaron 18.000 euros por un concierto en Tarragona. Acuérdate que aquel verano los ayuntamientos para sus fiestas sólo contrataban a los concursantes de OT. De la cantidad restante, el triunfito se tenía que hacer cargo de pagar los costes de producción, pero no tenían posibilidad de negociar el precio con la productora. Les obligaban a pagar lo que ellos estipulaban. En muchas ocasiones las cifras no cuadraban”, explica Jamison.

Naím Thomas se sintió tan ninguneado que le coló un gol a Vale Music con el tema Vas a entender cuyo acróstico decía: «Vale Music no cree en mi y qué».

Jamison denuncia que la productora quería sacar tajada de los triunfitos, utilizándolos y olvidándose después de ellos. “Ninguno de ellos tenía copia de su contrato y los firmaban a ciegas; unas horas antes de empezar el concurso, se encontraban con un montón de papeles y no les daban copia. Tenían 19 y 20 años y hubiesen firmado lo que fuera por entrar. En la segunda edición una chica quiso abandonar y, cuando estaba haciendo la maleta, le dijeron que el contrato advertía que tenía una penalización de 300.000 euros, así que se quedó. En cuatro años no podían hacer nada sin el consentimiento de la productora, ni un bolo en su ciudad”.

Tenían 19 y 20 años y hubieran firmado lo que fuera por entrar»

Confiesa que posee copia de los contratos gracias a la generosidad de los concursantes. «Tirando de uno me fueron llegando el resto. Hubo muchos chanchullos con el televoto, pero eso no se puede demostrar. La madre de Naím Thomas asegura que le avanzaron la fecha de expulsión de su hijo con un mes de antelación».

Hace 15 años, nombres como los de Bisbal, Bustamante, Chenoa, Manu Tenorio o Rosa formaban parte de las familias españolas. El querubín de Almería llegó a alcanzar el éxito y hoy en día es un artista de talla internacional, el albañil de Cantabria ha tocado el cielo con una voz torrencial, la paloma mallorquina es todo un icono gay y aquel Paul Newman sevillano se ha quedado en la estela de José Manuel Soto para dejarse adelantar por Manuel Carrasco (OT 2ª edición) o Pablo Alborán.

¿Qué ha sido de la flamante vencedora? Rosa López es unas de las pocas ganadoras de OT que vive de la música gracias a su tesón, su esfuerzo y todo un doloroso proceso de crecimiento interior. Mirando hacia atrás, la granadina aún hoy se pregunta cómo pudo ganar el concurso. Consciente de sus carencias, confiesa que no podría meterse de nuevo en la piel de aquella niña que cumplió 21 años un 14 de enero de 2002 y la productora del programa le regaló dos boys.

Quien escribe lo vivió en directo, entre bambalinas, y todavía lo recuerda como la mayor humillación que se le pueda hacer a una joven (sin experiencia). “No veo ni un vídeo en internet ni por mi padre ni por ver cómo cantaba. No es que no lo haya superado. Cuando veo las imágenes de la academia y veo a los compañeros consolándome no me da pena, me da rabia». El calvario de Rosa, su batalla contra la báscula, sus problemas con la dicción y la transformación que sufría en el escenario la convirtieron en Rosa de España. Por Operación Triunfo en sus ocho ediciones pasaron 132 almas cándidas llenas de ilusión y ganas de triunfar en la música. Les vendieron un camino fácil, pero para conquistar la cima no existen atajos, el sendero está repleto de escollos. Los responsables de Operación Triunfo consiguieron recuperar el furor por la música. ¿A costa de qué?